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martes, 11 de septiembre de 2012



Chandra Moseley es una madre soltera que trabaja. Vive en Colorado y se asegura de mantener a su hija en contacto con una pequeña ciudad, llevándola cada semana a las Montañas Rocallosas. En este artículo se recoge su opinión.

Chandra Moseley
Mi hija, que ahora tiene 5 años, fue catalogada el año pasado como ‘superdotada’. Bueno, honestamente nunca comprendí correctamente lo que significa ser ‘superdotado’. Inocentemente creí que se trataba de que mi bebé era muy avanzada y muy inteligente.

Para aquellos de ustedes que realmente no sepan lo que significa ser superdotado, déjenme ayudarles a entender.

Los estudiantes superdotados son definidos por la Asociación Nacional de Niños Superdotados (NAGC por sus sigas en inglés) de Estados Unidos como aquellos niños que muestran excepcionales niveles de aptitudes y competencias en uno o más dominios.

La parte de la definición que falta —y que es muy importante de entender— son los problemas sociales y de comportamiento que conlleva el ser superdotado. Por ejemplo, mi hija Nya es perfeccionista. Se frustra con tan solo dibujar un poco fuera de los márgenes. También se pone nerviosa con ciertos tipos de ruidos fuertes, algún zumbido o el tirar de la cadena del baño e incluso se molesta debido a las costuras de sus calcetines. He tenido que voltear sus calcetines debido a que la costura que queda a la altura de sus dedos la irrita demasiado. Yo solía pensar que se trataba de una actitud quisquillosa nada más.

Me dí cuenta de la situación de Nya gracias a la reverendo Regina Groff, la ministro de la familia, quien se dio cuenta de la manera en la que Nya coloreaba cuando tenía 2 años. La reverendo Groff tiene niños dotados y supo reconocer la frustración de Nya cada vez que dibujaba fuera de los márgenes. Ese tipo de frustración y sobresalto es parte del perfeccionismo característico que implica el ser superdotado. 

Existen otras características de los superdotados que para muchos, incluida mi hija, son signos que los delatan: energía excesiva, curiosidad sin límites, que son emocionalmente avanzados, habilidades de lenguaje tempranas y avanzadas, o la necesidad de que todo sea perfecto. Los niños superdotados pueden tener supersensibilidades, y eso era lo que pasaba con mi hija y los ruidos fuertes y sus calcetines.

La reverendo Groff me sugirió llevar a que a Nya la examinaran y me recomendó una escuela preescolar pública para temprana edad que cuenta con un programa para niños superdotados. Sus hijos asistieron a esa misma escuela, y solo tenía cosas buenas que decir de ella. Estaba en el proceso de intentar encontrar, como lo hacen muchos padres, la ‘escuela preescolar perfecta’. Gracias a Dios hice caso de su consejo y busqué esa escuela en específico. Soy una firme creyente de que Dios manda a ciertas personas a cruzarse en nuestra vida para que nos guíen, nos inspiren y nos enseñen. La reverendo Groff me guió ese día hacia el lugar correcto en donde mi hija necesitaba estar, y Nya continúa guiándome hacia el lugar adecuado en donde debo estar.

Nya, que significa sueño cumplido, siempre ha sido increíblemente especial para mí. Fue un regalo desde el día en que nació. Nya es adoptada. Algunas veces tengo que recordarme a mí misma esta situación ya que no hay forma en que no fuera más parecida a mí.

Yo ya pensaba que su solo nacimiento se trataba de un milagroso evento, pero continúa produciendo milagros y enriquece mi vida a diario. No solamente me ha enseñado cómo se siente el amor incondicional, cómo se siente reír hasta que te duela la panza, cómo jugar como si fueras la persona más tonta que hay, sino también a estar increíblemente alerta de cada momento retador a los que te expone la vida, te enseña y te prepara para algo que está aún por venir.

Recuerdo el primer año de Nya en preescolar. Lo que podría haber sido una sesión de tareas de 10 minutos (así es, les dejan tareas en preescolar), se convirtió en una hora y media de borrar y reescribir cada palabra hasta que en su mente ya estaba perfecto. Déjenme decirles, hubo muchos lápices lanzados por la habitación (no por mí), colapsos y llantos (sí, algunos míos).

Lo que yo no alcanzaba a comprender en ese momento era su constante búsqueda por la perfección.

Su increíble maestra, Brenda Natt, me explicó que todo eso es parte de ser superdotado, y esa era la razón por la cual Natt corta todas las gomas de borrar que vienen con los lápices dentro de su salón. Ella comprende que sus alumnos luchan con el problema y que lo que ella busca es que ellos entiendan que está bien que algo no sea perfecto algunas veces.

Esa misma maestra me recomendó mucho el inscribir a Nya en una escuela para superdotados y evitar que se perdiera en los giros vacios que existen en los programas de las escuelas normales, no solo en la parte académica, sino también en la emocional. Mientras que sus coeficientes intelectuales son altos, tienen aspectos en su comportamiento que requiere de atención especial de parte de las maestras adecuadas que tengan el conocimiento adecuado para guiarlos.

Después de 4 años de preguntas, ¿cómo es que Nya podía ir de 0 a 10 por algo tan simple? ¿Cómo es que puede ser tan dulce, compasiva, y madura y de pronto perder completamente el control al no recordar las palabras adecuadas o un verso de una canción?, todo esto finalmente estaba teniendo sentido. Si tan solo hubiera sabido entonces lo que sé ahora.

Lo que he aprendido es a no interrumpir a Nya a la mitad de un proyecto o de una simple tarea sencilla mientras está realizándolo. Los niños superdotados no son todos iguales, todos tienen diferentes niveles de necesidades, algunos más que otros.

Ha sido fascinante y sorprendente el poder hablar con otras madres de su clase y comparar sus reacciones ante ciertas situaciones y ver que algunas veces son las mismas que las mías. Constantemente estoy aprendiendo e intentando adquirir conocimientos sobre cómo ayudar a Nya a ser esa persona que está destinada a ser, mientras que ella me ha ayudado a mí a ser la persona que ambas necesitamos que yo sea.

Una de las cosas más importantes que se han grabado en mi proceso de pensamiento es la noción de que simplemente no sabemos con qué tipo de cosas está lidiando nuestro hijo o qué tipo de situaciones deben enfrentar los padres. Muchos de nosotros hemos sido testigos de situaciones que se presentan en la tienda o en los restaurantes en donde un niño está incontrolable o simplemente teniendo un verdadero colapso y que rápidamente sacamos conclusiones sobre la actitud del padre.

“¡No saben cómo disciplinar a su hijo! ¡Ese niño es un completo malcriado!”, o incluso “¡Ese niño está totalmente fuera de control y sus padres no tienen idea de lo que están haciendo!”.

De lo que me he dado cuenta es que los padres están todos en el mismo equipo. Realmente desearía que empezáramos a criticarnos menos y nos escucháramos más, aprendiéramos, nos apoyáramos y nos diéramos fuerzas entre nosotros. Como mi ejemplo en la tienda, tal vez la siguiente ocasión en que veamos a un niño en esas circunstancias, podríamos evaluar la situación y tal vez mostrar algo de apoyo con una cándida sonrisa, una mirada de entendimiento, una dulce distracción o quizás hasta una sincera oración.

De eso se trata todo esto, ¿no es así? De aprender los unos de los otros y crecer juntos. Continuar convirtiéndonos en alguien mejor para los demás, para nuestros hijos y para las generaciones futuras.

Fuente: CNN

domingo, 22 de abril de 2012

Matemático de 14 años dice que no es un genio, "sólo" aprovecha el tiempo


Si lo llaman "genio", Moshe Kai Cavalin se incomoda. Este niño de 14 años tiene ya casi dos carreras terminadas y no sabe si hacer un posgrado en física teórica o astrofísica cuando se gradúe este año en matemáticas en la universidad. Según su testimonio, lo único que hace es no perder el tiempo.

No se despertó una mañana resolviendo avanzados problemas algebraicos con los que estudiantes que duplican su edad se rompen la cabeza. Ha estudiado concienzudamente desde que tiene dos años y llamarlo "genio" minimiza su esfuerzo. "Exactamente", dice a la AFP Moshe Kai, en la cafetería de la Universidad de California (UCLA), donde está becado. "'Genio' es sólo una palabra, es como el coeficiente intelectual, es un número creado por gente que ignora todo lo demás que conforma a un individuo.

"Lo que sí intento es buscar la sabiduría a través del conocimiento. Y practicar la sabiduría es mucho mejor que ser un genio", precisó. Por eso, Moshe Kai escribió el libro "We Can Do" (Podemos hacerlo), primero en chino y después en inglés, "para ayudar a los padres a que alienten a sus hijos". "Estoy en un punto que mucha gente considera imposible para mi edad", escribe en su inspirador libro. "Llegué tan lejos como la Luna, pero cualquiera que realmente lo intente puede ir más allá de la Vía Láctea" Nacido en Los Ángeles de madre china y padre brasileño (de Porto Alegre, sur), Moshe Kai ya sumaba y restaba a los cuatro años. En ese momento, sus padres idearon un intenso plan educativo para que su pequeño se destacara en matemáticas, música, artes marciales y lectura. Y el posterior rechazo de varias escuelas -que lo consideraban una distracción para los demás niños- llevó a Shu Chen Chien y a Joseph Cavalin a educarlo en casa. Allí el trabajo intenso, la carencia de televisión y el uso de videojuegos solamente educativos lo condujeron a ganar campeonatos internacionales de artes marciales, sacar un certificado de buceo e inscribirse en la universidad a los ocho años, donde se luce con el mejor promedio.

"Sólo saco ventaja de lo que tengo", dice Moshe Kai, que usa frenillos, lleva un sombrero de moda en Los Ángeles y un sobrio saco de cuadros escoceses. "Todos tienen el potencial de ser especiales, aunque tienen que sacar ventaja de ese potencial. Pero no lo hacen. Por eso me consideran a mí especial". Trabajo duro, planifico con anticipación y logro mis metas", explica el joven, que recuerda todos sus regalos de cumpleaños y cita la película de Pixar "Wall-E" como su preferida.

"Los estudiantes tenemos que aprovechar todas las oportunidades de aprender que tenemos. Cuando éstas pasen, ya no las tendremos otra vez. Pregúntenle a cualquier anciano sabio", escribe en su libro.

La madre, que acompañó a su hijo desde el inicio de la carrera esperándolo afuera de los salones de clase, lamenta ser criticada por la forma que ha criado a Moshe Kai. La gente me pregunta por qué lo presiono tanto, pero yo no lo presiono, ¡él es feliz así!", dice Shu Chen, de 47 años, quien vive con su hijo y su marido, de 61, en una residencia familiar en el campus universitario.

Pero Moshe Kai, a pesar de sus logros intelectuales, no luce en persona como un adulto en miniatura. Tiene la timidez y el humor ingenuo de un joven de 14 años, aunque con respuestas mucho más agudas que las de la mayoría de sus pares. "Mi libro no es sobre cómo ser un genio o cómo volverse inteligente. Es sobre cómo vivir mejor. Y eso, en mí, se aplica a estar en este punto en este momento", dice.

Cuando se gradúe como matemático, probablemente este año, Moshe Kai se especializará en matemática pura, astrofísica o física teórica. No lo ha resuelto aún. "Pero sólo tengo 14 años, tengo mucho tiempo para decidirme". Y luego pensará en las chicas. "Soy muy joven todavía para involucrarme en una relación. Después del posgrado", promete, y se ríe.

Para demostrar su punto, Moshe Kai invitó a la entrevista con la AFP a un amigo, Jared Holgado, un pequeño de siete años que, según el joven, está más avanzado en álgebra de lo que estaba él a su edad. Jared, de pelo negro y largo hasta los hombros y un infantil recelo hacia los extraños, visita la universidad con sus padres Nancy y Ferdinand, dos filipinos de 39 años que llegaron a Estados Unidos en los '90. "Podía sumar y multiplicar a los cinco años. No sé mucho de matemáticas, así que busqué a alguien que pudiera ayudarlo mejor", explica Nancy.

Toma entonces la palabra el instructor matemático Dan Steinberg, que se dedica a trabajar con niños prodigio: "Está terminando álgebra 1 y comenzando álgebra 2. Eso es normal para niños destacados de, tal vez, 14 años". Steinberg escribe en su celular "x^2 + 2x - 15 = 0" y le pregunta al niño la solución. Jared, que hasta el momento se tapaba la cara con timidez, levanta la vista, mira el problema y musita: "(x - 3) (x + 5) = 0". "Acaba de resolver una ecuación cuadrática", explica el instructor a una atónita periodista de la AFP. "Necesitó cinco segundos para hacerlo".

Fuente:
Diario

domingo, 15 de abril de 2012

El 98% de los casos de niños superdotados están sin diagnosticar.

Se estima que un 2% de la población es superdotada, pero hay más de un 98% de casos sin diagnosticar.


Según ha explicado la doctora María Isabel Peguero, pediatra especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, de Almendralejo (Badajoz), durante el IX Foro de Pediatría de Atención Primaria (AP) de Extremadura, "habitualmente, son los padres los que detectan la superioridad mental del niño. Sin embargo, el diagnostico suele tardar porque antes de los tres años puede confundirse con simples precocidades. Suele ser entre los cuatro y los siete años cuando los pediatras podemos realizar un diagnostico fiable".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como persona superdotada a aquella que cuenta con un cociente intelectual superior a 130. Según los datos de un informe elaborado por el Centro de Investigación y Documentación Educativa del Ministerio de Educación y Cultura, en España hay alrededor de 300.000 alumnos superdotados, denominación que en la Ley Orgánica de la Educación de 2006 fue sustituida por la de alumnos de Altas Capacidades.

Algunas de las características que pueden presentar los niños superdotados pueden ser: Intensidad y sensibilidad emocional, autoconciencia, autocrítica, empatía, pasión, autoexigencia y perfeccionismo. Sin embargo, a menudo pueden ser emocionalmente inestables, en unas ocasiones introvertidos o por el contrario tener gran capacidad de liderazgo. Para los pediatras de AP es fundamental conocer de forma evolutiva y continua al niño. "No sólo tenemos que basarnos en pruebas psicométricas, también tenemos que valorar su cognición y los factores emocionales que conforman la personalidad del niño", explica la doctora Peguero.

Existe la falsa creencia de que los niños con un cociente intelectual superior a lo normal no presentan problemas de aprendizaje, sin embargo, pueden presentar trastornos de aprendizaje como otros niños. De hecho, en un 70% de los casos hay un bajo rendimiento escolar y entre el 35% y el 50% sufren fracaso escolar. "Aún cuando existe la evidencia de un potencial para un elevado rendimiento la actuación escolar puede estar por debajo del nivel esperado", reflexiona la experta.

La falta de motivación suele ser uno de las causas que propician bajo rendimiento escolar. Aunque los niños de Altas Capacidades aprenden fácilmente, si el plan de enseñanza no es el adecuado, pueden fracasar y asumir su bajo rendimiento. Asimismo, también suelen aparecer problemas de sociabilidad, "sobre todo, ante la falta de modelos sociales con los que el niño pueda identificarse", matiza la doctora Peguero. Los pediatras de AP hacen hincapié en la importancia de tomar las medidas educativas necesarias y de informar a los padres de cómo colaborar. "Los niños mejoran rápidamente si se siguen las pautas adecuadas", concluye la especialista.

Fuente:
psiquiatria.com

sábado, 18 de febrero de 2012

La Universidad de Jaén (UJA) apoya a alumnos sobredotados y con alta capacidad

Medidas de apoyo al estudio como la que ha adoptado la Universidad de Jaén son poco habituales. Bien está que las conozcamos.

La vicerrectora de Estudiantes de la Universidad de Jaén UJA), Adoración Mozas, hizo entrega ayer de un ordenador portátil a un estudiante con sobredotación. Se trata de una medida de apoyo al estudio que la UJA, con el patrocinio de la Caja Rural, realiza a través de la Unidad de Atención a Estudiantes con Sobredotación y/o Altas Capacidades.

Sergio Castellano Liébana, estudiante de Ingeniería Industrial de la Escuela Politécnica Superior de Jaén, fue el alumno beneficiario del ordenador. “Me parecen muy bien las medidas puestas en marcha para ayudar a las personas que lo necesitan”, comentó el alumno de la UJA durante el acto de entrega.


Por su parte, la directora del secretariado de Atención y Ayuda al Estudiante, Encarnación Moral, explicó que “lo que se pretende es que este alumnado mejore su desarrollo académico durante sus estudios universitarios”.


La educación constituye un elemento esencial para el desarrollo y la realización personal y social de los ciudadanos. Esto que para cualquier persona resulta fundamental, para las personas con Sobredotación y/o Alta Capacidad Intelectual adquiere aún mayor relevancia.


La Unidad de Atención de la UJA es un servicio dependiente del vicerrectorado de Estudiantes e Inserción Laboral creado en 2010, cuyo objetivo es que el alumnado que manifieste estas dificultades y desee cursar estudios en la UJA, pueda gozar de las mismas oportunidades que el resto. Para ello, la Unidad coordina y desarrolla una serie de acciones orientadas a la asistencia, apoyo y asesoramiento que permita a este alumnado un desenvolvimiento pleno en el ámbito de la vida universitaria.

lunes, 13 de febrero de 2012

Aprender a ser geniales


El programa Tres14 emitió el 12 de febrero de 2012 el programa titulado "Aprender a ser geniales" en el cual se analizaron las bases genéticas de la inteligencia, la capacidad intelectual y los rasgos psicológicos que configuran una mente privilegiada.

 
Albert Einstein está considerado el genio por antonomasia del siglo XX y uno de los grandes de todos los tiempos. Hace 100 años revolucionó la Física con sus teorías. Su conocimiento no es el único, pero abrió la puerta a la modernidad, al siglo XX y a la vida tal y como la conocemos hoy.

Los avances de la Humanidad se producen a partir de las ideas de estos hombres geniales, o a las ideas geniales de algunos hombres que han invertido mucho tiempo y trabajo para ver más allá de su tiempo.

El genio, ¿nace o se hace?
El cerebro de Albert Einstein ha sido a menudo un tema de investigación. Los científicos aún lo conservan esperando encontrar en él algún dato que explique la alta capacidad del padre de la teoría de la relatividad.

¿Hay factores genéticos que determinan la inteligencia del individuo?
Ciertamente, hay factores genéticos que determinan la inteligencia del individuo. También es verdad que nuestro cerebro, donde residen nuestras capacidades intelectuales entre otras, es de una plasticidad sorprendente y capaz de ser moldeado según la información y el uso que le demos.

¿Un cerebro normal puede desarrollar habilidades propias de un genio?
Con entrenamiento, un cerebro normal puede desarrollar habilidades propias de un genio. En cambio, sin ese entrenamiento, hasta un cerebro extremadamente inteligente puede atrofiarse.

Uno de los retos de la neurociencia es saber más sobre estos procesos neuronales. ¿Cómo es biológicamente nuestra inteligencia? ¿Cómo funciona el aprendizaje o la memoria? ¿Cómo pensamos? Con Mara Diersen hablamos de las bases genéticas de la inteligencia; Javier de Felipe, Juan Lerma y Santiago Canals nos ayudan a comprender mejor el cerebro y cómo es biológicamente la capacidad intelectual; y con Elisa Álvarez analizamos los matices psicológicos de una figura genial.

Y además en este programa se habla de:

Nikola Tesla es un genio indiscutible; el record Guinness de coeficiente de inteligencia lo tiene el coreano Kim Ung-Yongn; hay investigadores que creen que el cerebro ya ha llegado a sus límites; el último concurso mundial de cálculo mental lo ganó una niña de 11 años; el cociente intelectual varía con los años; de niño, el Nobel de Física William Shockley fue excluido de un estudio sobre genios porque su coeficiente intelectual no era suficientemente alto. 


Puedes ver el vídeo completo en: http://www.rtve.es/television/20120209/tres14-aprender-ser-geniales/497081.shtml
 
Fuente: rtve

domingo, 12 de febrero de 2012

Entre inteligencia y creatividad

"Tener hijos con alta capacidad no es ninguna lotería. Es un problema, porque el modelo educativo actual no está diseñado para los que se salen de la media. Si pudiera eliminar la alta capacidad de mis hijas lo haría. Sería todo más fácil".
 
 
Es el testimonio de un padre de dos alumnas del colegio La Salle San Luis de San Sebastián, centro adelantado en el desarrollo de proyectos para los alumnos con altas capacidades, lo que popularmente se conoce como superdotados. Las asociaciones vascas señalan que aún hoy este término genera falsos mitos y creencias por la desinformación existente y la falta de apoyos institucionales.

Tener una alta capacidad se relaciona habitualmente con poseer un cociente intelectual muy elevado, superior a 130, siendo 100 la media. La realidad no se limita a ello, sino que para su constatación se valora la capacidad creativa, diferentes aptitudes o talentos y varios rasgos de personalidad característicos, entre los que destacan la dificultad para relacionarse y expresarse socialmente en muchas ocasiones.

El padre de las dos alumnas citadas del La Salle San Luis, una de nueve años y otra a punto de cumplir los 12, prefiere mantener el anonimato. Ambas niñas forman parte del proyecto Zabaltzen Gela ("Clase de ampliación") que desarrolla dicho centro escolar desde hace seis años. Junto a ellas hay otros 28 alumnos de los cuales nueve están diagnosticados con altas capacidades y el resto se ha quedado en el umbral. "Estos últimos son niños que tienen un alto rendimiento académico y que quieren ampliar sus conocimientos", explica Jone Miren Royo, directora del La Salle San Luis. Este centro es de pequeño tamaño -350 alumnos-, lo que permite poner en práctica un modelo educativo más flexible. "Hay que insistir en que no se trata de un grupo de élite, nada más lejos de la realidad. Se trata de darles una oportunidad para dar respuesta a su potencial", añade.

Alcagi, la Asociación de Altas Capacidades de Gipuzkoa, nació en el mismo centro educativo. Por ello está volcada en la atención escolar de los niños con altas capacidades. Responsables de la asociación insisten en que resulta necesario descubrir de forma temprana estos casos para evitar que esos alumnos se conviertan en personas inadaptadas y sufran fracaso escolar, lo que se da con menos frecuencia de lo que se cree, pero que ocurre si no hay una respuesta escolar específica para estos niños.

Las asociaciones vascas llevan años reclamando que Educación disponga de un servicio oficial para comprobar estos casos y que se desarrolle un programa de actuación con recursos para poder dar respuesta a las necesidades educativas específicas de los alumnos con altas capacidades. "Nos llegan a la asociación cada semana varias familias con casos. No es fácil encontrar respuesta a este problema en los centros educativos", señala José Manuel Crespo, presidente de Alcagi. "En el caso del La Salle San Luis hemos comprobado que el hecho de que el colegio tenga una actitud proactiva en este tema tranquiliza mucho a los padres porque saben que sus hijos van a estar motivados", abunda.

El proyecto Zabaltzen Gela ha permitido a muchos alumnos con altas capacidades sentirse integrados. "Esa satisfacción de sentir que no soy anormal, ni raro, que hay muchos como yo y que formas parte de un grupo es lo que nos transmiten", asegura Royo, quien insiste en que el tipo de trabajo con estos escolares con cociente intelectual alto se traslada al resto de alumnos para potenciar la creatividad.

Juan -nombre ficticio- reconoce que no siempre resulta fácil descubrir los casos de los niños con altas capacidades porque muchos las ocultan. En el caso de su hija pequeña fue fácil: hablaba correctamente a los 11 meses, "como ahora con nueve años, pero con menos vocabulario", recalca. Ahora se lee un libro de 150 páginas en una tarde. En el caso de la mayor, con un cociente intelectual más elevado, fue difícil. Hoy, es complicado atraer su atención e interés porque los superdotados se concentran menos tiempo, aunque su rendimiento sea mayor.

"Es una barbaridad que el Gobierno no se implique. Cuando conoces el diagnóstico, hay que asumirlo y cubrir las demandas que la escuela y los medios educativos no cubren. No se trata de que sean más listos, sino que ven las cosas de una manera diferente", señala. "No hay un sistema educativo que dé respuesta a este problema como en Reino Unido, Australia, EE UU o Israel. Para el Gobierno, que haya un 5% de la población escolar es mucho. El problema es que estos países cuidan el talento y nosotros no. Eso sí, tenemos la mejor liga de fútbol del mundo", concluye.

Fuente: El País

viernes, 10 de febrero de 2012

Preguntas frecuentes (I): ¿Puede que mi hijo/a tenga altas capacidades intelectuales?


¿Cuáles son las características básicas que pueden hacernos pensar que nuestro hijo/a tenga altas capacidades intelectuales?
  • Uso del lenguaje: amplitud de su vocabulario, precisión de los términos que emplea, complejidad de la estructura de sus frases, etc.
  • Fácil comprensión de ideas complejas y abstractas. También puede desarrollar o elaborar ideas a un nivel no esperado.
  • Gran capacidad de observación.
  • Preguntas inusuales, originales, complicadas y/o llenas de madurez e intencionalidad.
  • Habilidad para diseñar estrategias para resolver problemas.
  • Posibilidad de aprender con rapidez y facilidad cuando está interesado.
  • Intereses muy variados. Curiosidad por muchos temas.
  • Comportamiento muy creativo en la producción de ideas, objetos y soluciones a determinados problemas.
  • Poca afición a realizar ejercicios y tareas de tipo repetitivo.
  • Habilidades para el liderazgo.
 
¿Qué debemos hacer los padres cuando nos planteamos que nuestro hijo puede ser de altas capacidades?
Acudir al centro educativo donde se encuentra escolarizado para contrastar las propias sospechas con las de los profesores, quienes facilitarán el encuentro con los orientadores, ya sean miembros de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica de la Consejería de Educación o de los Departamentos de Orientación. Estos profesionales asesorarán a las familias en los métodos y procedimientos más adecuados para su evaluación y atención.
 
¿A partir de qué edad pueden evaluarse las altas capacidades de un niño?
La mayoría de los expertos e investigadores del tema no recomiendan realizar evaluaciones antes de los 5 años, salvo raras excepciones, por dos motivos. A saber:
  • Las pruebas psicométricas de que se dispone y habitualmente se utilizan en niños de menos edad tienen más componentes psicomotores que cognitivos.
  • No debemos confundir las posibles conductas precoces de los primeros años de vida con las altas capacidades, pues esa precocidad puede no manifestarse a medida que el niño crece, enmarcándose sus conductas dentro de los parámetros normales del comportamiento.
 
¿Quién puede valorar si mi hijo tiene altas capacidades? ¿Dónde puedo acudir?
Las altas capacidades se identifican mediante la evaluación psicopedagógica. En nuestro país, dicha evaluación es competencia de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica –E.O.E.P.- si el alumno está escolarizado en Educación infantil o en Educación Primaria, y de los Departamentos de Orientación, si el alumno está escolarizado en Educación Secundaria. Esta evaluación tiene en cuenta la información aportada por los profesores del niño.

La solicitud de evaluación psicopedagógica debe partir, en todos los casos, del centro educativo e incluye también información sobre el comportamiento del alumno en el centro educativo y en el contexto familiar.

¿Por qué es importante hacer un diagnóstico oficial a mi hijo?
Es el único válido y reconocido por la Comunidad de Madrid. Permite detectar necesidades educativas y adaptar la respuesta educativa que necesita cada alumno. También permite orientar a los padres acerca del trato y la relación con su hijo, ajustar las expectativas de la familia y sugerir actividades de ocio y tiempo libre u otras actividades en las que conviene que el niño participe, referencias, asociaciones, etc.

Fuente: Educa2

miércoles, 8 de febrero de 2012

Más rápidos que la mente

Antes eran niños superdotados y ahora de altas capacidades. Se desconoce cuántos hay en España. Muchos se ocultan por miedo a los demás. Tener una inteligencia por encima de la media parece un regalo, pero puede estar envenenado.


Si el niño hubiera mostrado un virtuosismo prematuro con el balón habría acabado en un centro deportivo de alto rendimiento entre los aplausos de sus amigos y la envidia disimulada de los padres de sus amigos. Pero no hubo suerte y lo único que hizo fue aprender a leer por su cuenta a los tres años de edad. Es ahí donde comenzaron sus problemas.

Son problemas que afectan oficialmente a los niños con altas capacidades, los antes llamados superdotados

No es fácil encontrarlos. Puede ser el alumno que se pasa la clase mirando por la ventana, el incapaz de concentrarse, el hiperactivo, el estudiante aislado al que persiguen los demás, el que saca malas notas o el que consigue sobresalientes. Puede ser también un niño que no muestra ninguna habilidad especial y se esfuerza por ser como el resto de sus compañeros para no ser descubierto. Un número indeterminado de jóvenes con altas capacidades mantiene encorsetada y en secreto su inteligencia, en ocasiones con el apoyo de sus familiares. Tienen miedo a los demás.

Role y equis
Haimar paseaba por la calle con sus padres cuando señaló un rótulo y dijo «Role y equis». Cometió un error porque la respuesta correcta era 'Rolex', pero el fallo bien podía deberse al hecho de que a sus tres años aún no había llegado a la equis en su camino autodidacta hacia la lectura.

Sus padres quedaron sorprendidos, aunque algo sospechaban porque ya se habían dado cuenta de que algo rondaba por el cerebro de su hijo. «Era especial, lo llevábamos en el carrito y con dos años iba leyendo los números de los portales. También nos enteramos de que cuando en la guardería enseñaban a los alumnos fichas con puntos, Haimar se fijaba en los números de la parte trasera», recuerda Carlos Rubio, padre del niño.

Haimar tiene ahora siete años y estudia en San Sebastián. Cuando vuelve de clase y en casa le preguntan qué ha hecho, contesta que «relaciones sociales». Es una materia que se le da bien, porque no tiene ningún problema con sus compañeros. «Él sabe que sabe más y cuando acaba sus ejercicios ayuda a sus amigos».

Pero no siempre sucede lo mismo. Carlos Rubio tiene a su lado a dos madres de niños de altas capacidades, también integrantes de Fanjac, que prefieren mantener el anonimato para que sus hijos pasen desapercibidos. Entre los tres explican los problemas a los que se enfrentan los alumnos que, a veces a su pesar, destacan por su nivel de inteligencia.

«Es como si ves una película por décima vez, que te la sabes de memoria». Así se sienten muchos jóvenes de altas capacidades que «se aburren y desconectan» cuando el profesor explica a sus compañeros materias que ellos ya conocen. «El niño empieza a incordiar a los demás o está distraído». Es lo que le ocurrió a Haimar, cuyos antecedentes incluyen dos expulsiones de clase por mirar por la ventana. «Es que ya se lo sabía todo y se aburría», asegura su padre.

Las dificultades aumentan con la edad, sobre todo cuando el niño se da cuenta de que su ansia de saber solo le proporciona complicaciones. «Dejan de tener ganas de aprender y en muchos casos fracasan en el colegio». Y a medida que pasan los años, el ya casi adolescente se siente diferente a los demás pero también necesita amigos. «Llegan a la conclusión de que pertenecer a un grupo es más importante que el conocimiento. Quieren ser como los demás y es entonces cuando se camuflan y entran en el armario».

Carlos Rubio ha tenido suerte con el colegio de su hijo. «Este año le van a sacar de clase dos horas a la semana para darle un nivel superior de Matemáticas y Lengua». Sus compañeras de asociación no pueden decir lo mismo. «En mi caso -explica una de ellas- el centro dio respuesta pero después de que surgieran los problemas, por eso queremos atajar ese recorrido para que el niño no sufra». «Lo que pasa -afirma su amiga- es que los colegios se muestran muy reacios a tomar medidas que diferencien a nuestros hijos del resto, algo que no se pone en duda en los casos de discapacidad».

«Se está mediocrizando a los niños de altas capacidades para que no tengan problemas», sostienen los padres. Ellos son conscientes de que su actitud puede ser confundida con un afán de elitismo, sobre todo cuando se muestran a favor de la creación de centros de excelencia, pero se defienden con el argumento de que «la educación tiene que garantizar la igualdad de oportunidades para que todos puedan desarrollarse al máximo».

Si el niño hubiera tenido magia con el balón habría ingresado en una elitista escuela de fútbol entre aplausos. Pero no fue así y ahora en clase se hace la siguiente pregunta: «¿Vengo a aprender o a un aparcamiento?». «Imagina a un corredor de cien metros que es más rápido que los demás pero su entrenador le dice que no puede batir el récord porque no tiene edad. Eso es lo que les piden a nuestros hijos», afirma la madre del niño.

Fuente: Diario Vasco

lunes, 6 de febrero de 2012

Los tres estereotipos más comunes sobre los niños superdotados

Los niños y niñas superdotados tienen necesidades educativas, sociales y emocionales, que deben ser cubiertas para el adecuado desarrollo del niño. Pero, en ocasiones, en la propia familia del superdotado existen prejuicios y estereotipos respecto del superdotado, que dificultan dicho desarrollo.


Veamos cuáles son los más comunes y cuáles son las claves para el buen funcionamiento de la dinámica familiar.
  1. “El superdotado fracasa en el ámbito escolar, porque éste es incapaz de satisfacer sus necesidades intelectuales”: aunque hay cierta verdad en estas afirmaciones, el problema aparece cuando la familia se lo toma como una verdad absoluta, y justifican de ésta forma la conducta del niño en la escuela. En nuestro país, es cierto que aún hay mucho por hacer en el ámbito de la superdotación intelectual, pero también es verdad que hay instituciones y profesionales de la educación motivados y con la formación suficiente.
  2. “Los niños superdotados tienen problemas de interacción social”: tampoco es totalmente cierto que no sepan relacionarse porque sus iguales no compartan los mismos intereses intelectuales que ellos. No son extraterrestres, lo que tiene que quedar claro es que son niños, y que también quieren jugar, hablar de consolas o salir con los amigos.
  3. “Los niños superdotados son raros, cerrados, excéntricos”: Otra falsedad, no tiene porque existir un desequilibrio entre el desarrollo emocional y el cognitivo.
Estos estereotipos y prejuicios son los que de forma encubierta en muchas ocasiones provocan la aparición de los problemas como alteraciones del autoconcepto en los padres, alteraciones de los roles familiares, de las relaciones de la familia con el entorno, de la relación con la institución educativa; y la necesidad de que profesionales especialistas en la materia deban tratar la situación para resolverla.

Fuente: Psicoglobalia

miércoles, 1 de febrero de 2012

12 claves para la familia del superdotado

El tema de la superdotación intelectual provoca en muchas ocasiones opiniones dispares y radicales, tanto de expertos como de profanos en la materia, que lo único que muestran en la mayoría de los casos es desconocimiento y temor social a las diferencias.


Los prejuicios existentes llegan casi siempre por la desinformación o por la inadecuada información tanto de profesionales como de medios de comunicación. Y por desgracia, estos prejuicios y estereotipos, pueden llegar a ser cruciales en el trato que la familia otorgue a la peculiaridad de tener un hijo superdotado.
  1. La familia debe aceptar al niño tal y como es, intentando conocer sus características intelectuales y socio-afectivas. No es adecuado colocarle etiquetas de genio o de raro, ni tampoco compararlo con los demás niños de su entorno.
  2. Hay que darles facilidades para la creatividad, no limitársela. No debemos trabar su originalidad ni lo diferente de sus respuestas.
  3. Hay que ser partícipes de sus proyectos, de sus curiosidades, quitándoles el temor al fracaso. Hay que ser flexibles y respetuosos con sus intereses y motivaciones.
  4. Debemos estimularlos para que desarrollen su potencial cognitivo, pero sin excedernos, recordando que son niños, y que también necesitan tiempo para jugar o para estar con sus amigos.
  5. Facilitarles materiales y herramientas que les interesen y les sean útiles. Un exceso de libros o de materiales que no les interesen es contraproducente.
  6. Deben participar de la familia y de las tareas del hogar como cualquier otro miembro. No deben tener un estatus especial por sus altas capacidades.
  7. Debemos colaborar y coordinarnos con sus responsables educativos en el centro escolar, intercambiando información que beneficie el desarrollo del superdotado.
  8. Dirigir el ocio y el tiempo libre hacia actividades que promuevan su interés y participación, sin agobiarlos con un exceso de actividades extraescolares.
  9. Debemos fomentar su autonomía, que él mismo aprenda a encontrar respuestas, a investigar, e igualmente enseñarle a pedir ayuda cuando le sea necesario.
  10. Debemos darles oportunidades de interacción social, no aislarlos. Deben relacionarse con otros niños de iguales características, pero también con niños que no muestren superdotación intelectual.
  11. La educación debe ser integral. No hay que centrarse solo en los aspectos intelectuales, tan importantes son o más los afectivos y los sociales.
  12. En la familia deben tener el mismo nivel que sus hermanos. No se le debe tratar de forma especial o privilegiada por su altas capacidades, al igual que tampoco se le debe exigir más o de forma más estricta por ser superdotado.

martes, 31 de enero de 2012

Uno de cada diez niños presenta altas capacidades en alguna competencia

Aunque no hay estadísticas precisas, alrededor de un diez por ciento del alumnado está capacitado por encima de la media en alguno de los ocho tipos de inteligencia. 


No hay una sola inteligencia, sino ocho. Esta teoría del psicólogo norteamericano Howard Gardner, recientemente distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, confirma que quienes no están especialmente dotados para determinadas destrezas y áreas del conocimiento sí pueden estarlo en grado sumo para otras.

En el caso de los niños, los casos de altas capacidades -lo que antes se conocía como superdotación- es objeto de cada vez mayor atención por parte del sistema educativo, que ha determinado que alrededor de un 10% de los estudiantes presenta una habilidad particular para alguna de estas ocho inteligencias: lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, corporal, intrapersonal, interpersonal y naturalista.

Las políticas educativas que se desarrollan en cada comunidad autónomadeben contar  con instrumentos específicos para dar respuesta a esta parte del alumnado. Deben ir dirigidos a los niños, pero no solo: también centrarse en el profesorado y las familias, cuya intervención es clave para evitar la marginación de los alumnos con altas capacidades y también para sacar partido a su potencial.

Para identificar, valorar y tratar a los estudiantes altamente capacitados desde el punto de vista intelectual, las administraciones disponen de  equipos de orientación educativa y psicopedagógicos de zona.
 
La detección temprana del alumnado con altas capacidades intelectuales es otra de las tareas que ejecuta las administraciones. Estos procedimientos están regulados de tal forma que, desde los primeros niveles de la escolarización, estos niños sean adecuadamente estimulados en la familia y los centros educativos.

Fuente: El Día

miércoles, 25 de enero de 2012

Los alumnos con altas capacidades no tienen problemas de adaptación

"Es preciso analizar de una forma científica los prejuicios y mitos que se tienen respecto al colectivo de altas capacidades", advierten investigadores de la Universidad de La Laguna tras estudiar a casi 2.400 alumnos de Secundaria de las Islas. El rendimiento escolar sí influye en la inadaptación escolar y personal. 
Los alumnos con altas capacidades intelectuales del Archipiélago no presentan diferencias en su adaptación personal, social y escolar respecto a sus compañeros con un menor cociente intelectual. A esta conclusión ha llegado un equipo de investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL), que, de esta manera, desmienten este lugar común que rodea a estos estudiantes.

"Los resultados obtenidos apoyan la postura de que es preciso analizar de una forma científica los prejuicios y mitos que se tienen respecto al colectivo de altas capacidades, en concreto aquel que estipula que una alta capacidad intelectual es sinónimo de la existencia de problemas relacionales", advierten África Borges, Carmen Hernández-Jorge y Elena Rodríguez-Naveiras, quienes han publicado su trabajo en la revista especializada "Psicothema".

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han estudiado a 2.374 alumnos de cuarto curso de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) -un 53% de ellos mujeres- que estudian en centros públicos y privados de Canarias y a quienes se sometió a un test de inteligencia y a una prueba con la que medir su grado de adaptación personal, escolar, social y familiar.
Independencia

Los resultados "no permiten concluir que el alumnado de altas capacidades sea más adaptado", pero sí que "parece existir independencia entre la adaptación y la inteligencia".

Las dificultades de adaptación "pueden aparecer en individuos concretos, explicables por las condiciones poco apropiadas en las que, en general, se da su proceso de enseñanza y aprendizaje o su desarrollo educativo en la familia", matizan los psicólogos de la ULL, quienes, en este sentido, explican que "su ritmo de aprendizaje es, sin duda, más rápido que el de sus compañeros de menor capacidad intelectual, lo cual hace que las tareas escolares, más pronto que tarde, se vuelvan poco estimulantes, cuando no directamente aburridas, afectando en ocasiones a su rendimiento".

Es necesario desechar "la falsa creencia de una relación indiscutible entre inteligencia y ajuste (adaptación)", insisten los autores del estudio. La importancia de hacerlo es evidente si se recuerda que "no es infrecuente que los padres reciban con miedo e incluso con lágrimas la noticia de que sus hijos están bien dotados intelectualmente, quizás influidos por el mito de que una mejor dotación va aparejada con una peor adaptación personal y social".

El trabajo desarrollado por estos investigadores no aprecia que el sexo de los alumnos tenga un papel relevante en los resultados. Sí reviste cierta importancia -aunque "más bien pequeña"- el rendimiento escolar, relacionado con la inadaptación personal y escolar.

La ULL cuenta desde hace ocho años con un Programa Integral para Altas Capacidades orientado al trabajo con los estudiantes de altas capacidades, que dirige, precisamente, África Borges. Este equipo interviene directamente con los niños, ofrece cursos y forma y aconseja a sus padres.

Fuente: El Día

martes, 24 de enero de 2012

¿Cómo elegir el colegio para un niño superdotado?

No siempre es fácil encontrar un colegio adecuado para un/una niño/a superdotado/a; esto lo sabemos sus padres. A continuación, un chico superdotado de 14 años , Mario Martín Fernández, nos cuenta su experiencia al respecto. 

"Mi madre sabe bien lo que es buscar el colegio adecuado, ya que a mis 14 años me he cambiado ocho veces de colegio.

He estado en todo tipo de colegios, públicos, concertados y privados. Dentro de los privados he estado en un colegio bilingüe y en otro británico. Tras cambiar ocho veces de colegio, intentado buscar algo más, acabas por darte cuenta de que de una forma u otra la mayoría de los colegios son similares. No hay colegio mejor ni peor, ya que lo que para uno puede ser bueno para otro puede ser malo.

Desde que he sido pequeño he recibido clases particulares en casa, tanto de idiomas como de matemáticas, ya que el nivel del colegio no satisfacía mis necesidades académicas. Al ver que ningún colegio español me ofrecía lo que necesitaba le pedí a mi madre ir a un colegio británico.

Tras realizar un examen de admisión para comprobar mi nivel fui aceptado. Al principio me dio bastante tristeza irme de mi colegio, ya que aunque el nivel no era todo lo alto que yo necesitaba me sentía feliz, pero pensé que lo mejor para mi sería un colegio británico ya que supondría un nuevo reto para mí. Empecé el nuevo curso en el colegio británico, la verdad es que al principio fue un reto para mi cerebro ya que al no ser mi lengua materna el inglés debía prestar atención, aún así tras acostumbrarme al sistema volví a sacar A+ (equivalente al 10 en España). Conseguí ponerme a la cabeza de mi clase, todo aquello por el hecho de ser en inglés tenía que esforzarme más. Se supone que tras haber alcanzado el colegio de mis sueños, donde no me aburriría debería haber estado feliz, por desgracia esto no fue así. Aunque por una parte mi cerebro me decía que ese era el lugar indicado para mí, por dentro me moría de tristeza. Echaba de menos a mi antiguo colegio, a mis compañeros y a mis antiguos profesores. Cuando estaba en mi antiguo colegio solía levantarme todas las mañanas con ganas de ir al colegio, con una gran sonrisa y sin pereza alguna. En cambio, cada día que pasaba en el colegio británico tenía menos ganas de ir al colegio. Cada día que pasaba se me hacía más cuesta arriba y empecé a no tener ganas de ir al colegio. Algunos días tras volver del colegio recordaba mi antiguo colegio y me echaba a llorar. Llegué a un punto en el que no podía aguantar más esa sensación de nostalgia y angustia. Finalmente decidí contarle a mi madre como me sentía. Tras contarle como me sentía llegué a la conclusión de que quería volver a mi antiguo colegio. Así que tras llamar mi madre a la jefa de estudios de mi antiguo colegio, me dieron de nuevo una plaza allí. Tras comunicarme mi madre aquello volví a sentirme como no me sentía desde el año pasado.

Ahora vuelvo a estudiar en mi antiguo colegio, es verdad que a lo mejor no me ofrece todo lo que necesito a nivel académico, pero me ofrece lo más importante de todo: felicidad.

Si hubiera seguido en el colegio británico posiblemente hubiera caído en fracaso escolar, pero no debido al aburrimiento como suele ocurrir, sino debido a mi estado emocional.

Así que tras haber pasado por ocho colegios distintos he descubierto que lo único que importa de verdad es ser feliz".

Mario Martín Fernández; 14 años de edad

lunes, 23 de enero de 2012

Un programa específico para altas capacidades

Alumnos madrileños participan en un proyecto de enriquecimiento pedagógico y apoyo extracurricula. Más de mil alumnos de 4 a 16 años han desarrollado el Programa Estrella, dirigido a niños y jóvenes con altas capacidades. Lograr el desarrollo cognitivo y personal y prevenir la desintegración escolar, además de reforzar las estrategias de aprendizaje y las habilidades relacionales entre iguales son los objetivos de este proyecto de la Institución Educativa SEK.

Desde su puesta en marcha en 1990, este programa de enriquecimiento psicopedagógico y de apoyo extracurricular desarrolla al máximo el potencial de los alumnos, pero sin perder el referente de los compañeros de su entorno habitual. Ajedrez, filosofía para niños, MindLab, experimentación científica, aprender a pensar, astronomía y astrofísica, arte, informática, TALNET, VAKE o programas cognitivos son algunas de las actividades de enriquecimiento que realizan los alumnos los sábados, además de practicar ejercicios de habilidades sociales, para lograr la aceptación personal y social, y un entrenamiento cognitivo que pretende el mejor aprovechamiento de los recursos intelectuales.

Para alcanzar el éxito de este programa, la Institución SEK ha sumado a los elementos de su sistema educativo propuestas específicas en función de la edad, el desarrollo evolutivo de los alumnos y de sus necesidades educativas. Diferentes modelos como el enriquecimiento de los contenidos curriculares y del contexto, las unidades de indagación en Educación Infantil y Primaria y el aula inteligente para Secundaria.

Formación del profesorado
El programa está dirigido por especialistas en Psicología Evolutiva y de la Educación y cada una de las áreas coordinada por pedagogos, físicos, historiadores, licenciados en arte, en ciencias de la información y expertos en distintas materias.

Para la formación y asesoramiento de los profesores, se organizan sesiones y cursos monográficos, en los que se abordan las características psicológicas y necesidades específicas de estos escolares, junto con programas de apoyo adecuados.

Asimismo, la Institución SEK proporciona información y apoyo a las familias de estos alumnos, a través de tutorías individualizadas, un aula de formación presencial y otra on-line.

Durante el curso escolar se llevan a cabo cuatro talleres Estrella dirigidos a alumnos especialmente capacitados o motivados, que profundizan en Arte Creativo, Mitología, Robótica y Programa Europeo TALNET y también realizan un programa informático para la obtención del Diploma Mouse.

De igual modo, los estudiantes con altas capacidades, con o sin necesidades educativas específicas, las familias y los profesionales interesados en esta especialización psicopedagógica pueden participar en los programas especiales de verano. Estos alumnos proceden de centros públicos o privados.

Encuentro internacional
El pasado mes de octubre tuvo lugar un Simposium Internacional de Educación, donde se abordó la necesidad de formar talento como la mejor respuesta a innovación en el ámbito de la enseñanza. En el transcurso de este encuentro, celebrado en la Universidad Camilo José Cela, se puso de manifiesto que el modelo educativo actual no se preocupa ni potencia el desarrollo del talento, sino que iguala las capacidades y talentos, comprometiendo directamente la capacidad de innovación y la competitividad de nuestro país, de forma que España pierde un 50% de su talento.

En este congreso participaron destacados expertos internacionales como Christoph Perleth, doctor en Filosofía y Matemáticas por la Universidad Ludwig-Maximiliams de Munich y experto en superdotación; el profesor de Educación para superdotados y doctor en Educación para Niños Dotados y e-learning de la universidad inglesa de Lancaster Taisir Subhi-Yamin; y Sally M. Reis, doctora en Filosofía de la Universidad de Connecticut y maestra durante once años de alumnos talentosos en escuelas primarias y secundarias.

Distintas investigaciones
Durante la celebración del simposio fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Camilo José Cela Howard Gardner, catedrático de la Escuela Superior de Educación de la Universidad de Harvard, donde también es codirector y presidente del comité gestor del Proyecto Zero, un grupo de investigación que estudia los procesos de aprendizaje de niños y adultos. Este experto ha cosechado el reconocimiento internacional por su teoría de las inteligencias múltiples, que determina que cada individuo posee al menos ocho habilidades cognoscitivas: inteligencia lingüística, lógico-matemática, cinético-corporal, musical, espacial, naturalista, interpersonal e intrapersonal. Esta teoría constituye un cambio significativo en el modelo educativo. Además, Gardner considera que estas inteligencias carecen de valor intrínseco y que la conducta de las personas en sociedad representa una cuestión moral fundamental.

De igual modo, fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Camilo José Cela Joseph S. Renzulli, profesor de Psicología de la Educación de la Universidad de Connecticut y director del Centro Nacional de Investigación sobre Superdotados y Talentosos. Su investigación se ha centrado en la identificación y desarrollo de la creatividad y el talento de los jóvenes y en los modelos organizativos y estrategias curriculares para la mejora total de la escuela. Renzulli es miembro de la American Psychological Association y fue asesor del equipo de trabajo sobre la educación de los superdotados y talentosos en la Casa Blanca. Este especialista ha desarrollado los dos modelos más influyentes en el campo de superdotación desde la perspectiva educativa: el modelo de “tres anillos”, que promueve una concepción más amplia de la superdotación y el modelo de “puerta giratoria” de enriquecimiento escolar.

sábado, 21 de enero de 2012

Las 8 quejas mas frecuentes de los niños de altas capacidades


En 1985 Judy Galbraith recogió 8 de las quejas más frecuentes de los niños con Altas Capacidades:
  1. Nadie explica que significa tener altas capacidades, es un gran secreto.
  2. El colegio es demasiado facil, o demasiado aburrido.
  3. Los padres, profesores y amigos, esperan que el niño de altas capacidades sea perfecto todo el tiempo.
  4. Son pocos los amigos que realmente les entienden, y ademas suelen estar distanciados.
  5. Los niños les fastiadan, a menudo, por ser inteligentes.
  6. Se sienten abrumados por la cantidad de cosas que pueden hacer en la vida.
  7. Se sienten diferentes y alienados.
  8. Se preocupan por los problemas del mundo, y se sienten impotentes por no poder hacer nada.
Ahora acaba de reeditarse su libro: The Gifted Kids' Survival Guide: For Ages 10 & Under muy recomendable.
 

Fuente: Hablando en confianza

viernes, 20 de enero de 2012

¿Por qué esconder la inteligencia?

Brillantes, con un gran talento pero también con dificultades para relacionarse con sus semejantes. Algunos niños superdotados optan por ocultar sus capacidades.

Genética y entorno. La inteligencia se hereda pero también se adquiere a lo largo de la vida. “Son dos tipos de inteligencia que se conjugan en una y dan como resultado la capacidad del individuo para aprender, realizar tareas, desarrollarse y, en definitiva, adaptarse al medio”, indica Celestino Rodríguez, profesor de Psicología de la Educación en la Universidad de Oviedo.

Un ambiente enriquecedor aumenta las posibilidades de desarrollar la inteligencia. “No obstante, hay veces en las que aunque el entorno sea adecuado, no estamos predispuestos genéticamente para el desarrollo cognitivo”, afirma.

Según comenta el especialista, se suele considerar superdotado a una persona cuyo cociente intelectual es de 130 o superior, mientras que el cociente intelectual medio de la población general es de 100. Sin embargo, Rodríguez asegura que la superdotación no se determina sólo en función de esta cifra.

“La superdotación no es un estado homogéneo. Al contrario, hay más disimilitudes que parecidos. Sólo teniendo en cuenta la inteligencia a nivel psicométrico, se encuentran diferencias importantes entre los niños de cociente intelectual 130 y los de más de 200”, explica María del Carmen Blanco Valle en la “Guía de identificación y seguimiento de alumnos superdotados”.

Con todo, estos niños “presentan generalmente una serie de rasgos que nos pueden ayudar en su identificación”, añade.

Gatear a los seis meses, tener un vocabulario avanzado a los veinticuatro meses o contar hasta diez a los dos años y medio son algunos de estos rasgos.

A la hora de detectar a un alumno con altas capacidades, los profesores deben fijarse en características como “la creatividad, además de la capacidad de estar despierto y de sintetizar con rapidez todo lo que se le dice o lo que ve”, explica Celestino Rodríguez.

Los niños superdotados tienen una gran capacidad para retener información. “Pueden entrar en una sala, estar allí aproximadamente diez segundos, salir y comentar todas las cosas que hay en el interior. Con unos segundos les sobra para hacer una fotografía exacta del lugar”, afirma el profesor de Psicología de la Educación.

Asimismo, los superdotados “suelen tener algún don con las artes plásticas, la música o con otras especialidades que no sean puramente la cognitiva”, apunta.

Sin embargo, a menudo presentan dificultades para relacionarse con sus semejantes. “Suelen ser niños dominantes a los que les cuesta integrarse en un grupo”, apunta Mercedes Fernández, maestra de educación primaria.

Mercedes destaca el caso de un niño con altas capacidades que a los tres años cuenta de dos en dos en inglés hacia atrás para entretenerse mientras sus padres le llevan en coche. Pero se trata de un pequeño con tendencia al aislamiento y que tiene pocos amigos.

Alumnos selectivos
“Los superdotados son selectivos. Les gusta lucirse en las materias que más les interesan pero no destacan en otras asignaturas, en las que pueden estar, incluso, por debajo de los niveles de la clase”, afirma.

“Los alumnos superdotados necesitan retos educativos diferentes para evitar el fracaso escolar”, asegura Esteban Sánchez Manzano, miembro del Departamento de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad Complutense de Madrid en el libro “El proceso de enseñanza y aprendizaje”.

“Con frecuencia estos alumnos se aburren en la dinámica de las clases y dejan de atender a las explicaciones del profesor”, apunta.

“Muchos de ellos no manifiestan sus capacidades ni habilidades con el fin de adaptarse al conjunto de la clase y ser aceptados por profesores y compañeros, pero esto mismo les hace perder espontaneidad en sus comportamientos y caen, en algunos casos, en obsesiones y depresiones”, señala Sánchez Manzano.

El profesor Celestino Rodríguez conoce algunos casos de niños que tratan de esconder su capacidad. “Los demás pueden etiquetarlo como el listillo que todo lo sabe y eso puede llevar a un cierto ambiente de acoso psicológico”, opina.

“Muchas veces el niño actúa de esta manera o, incluso, fracasa en sus estudios, lo que resulta paradójico. Una de las razones puede ser que no quiere destapar la gran capacidad que tiene para que los demás no le aparten del grupo”, puntualiza.

Rodríguez afirma que los niños con altas capacidades necesitan “una estimulación flexible en función de sus preferencias. Su ambiente debe basarse en aquello que más les motive y estimule y no encorsetar su capacidad en un currículo escolar rígido”.

“La inteligencia es dinámica”, afirma. “Si somos capaces de estimular al niño, un cociente intelectual de 100 pueden convertirse en 120 ó 130”, aclara.

Hay capacidades que muchas veces “están dormidas por ausencia de motivación, por falta de atención o por no disponer de un ambiente enriquecedor. Pero se puede trabajar, se puede avanzar en la inteligencia”, asegura.

Fuente: La Vanguardia
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