jueves, 19 de enero de 2012

5 cosas que podrían pasar en nuestra sociedad si fuéramos el doble de inteligentes

Según los neurocientíficos, algún día podremos ser mucho, mucho más inteligentes de lo que somos ahora. Cuando los mecanismos cerebrales que subyacen en la inteligencia humana se entiendan, es teóricamente posible que estos mecanismos se puedan modificar para aumentar la inteligencia.

Pero, ¿qué pasaría con nuestra sociedad y nuestro mundo si fuéramos, por ejemplo, el doble de inteligentes de lo que somos ahora?¿Sería realmente mejor nuestra vida con, pongamos, si tenemos un cociente intelectual de 200 en vez de 100 de media?

Según Earl Hunt, profesor emérito de psicología en la Universidad de Washington y presidente de la Sociedad Internacional de Investigación de la Inteligencia, aproximadamente sólo una persona de cada 10.000 millones tendría un CI de 200, por lo que ni siquiera podríamos encontrar a alguien tan inteligente hoy en día. Para hacernos una idea, a Isaac Newton se le atribuía un 190 de C.I.

Pero imaginemos por un momento que lo somos. Para dibujarlo con mayor detalle a Earl Hunt se le ha unido el profesor Richard Haier, neurocientífico y profesor emérito de la Universidad de California, en Irvine, para dibujarnos ese escenario ciertamente futuro, pero que bien podría ser posible dentro de no mucho. Sus conclusiones se aglutinan en 5 aspectos:

1- Tendríamos una vida más sana
Un cociente intelectual de 200 nos permitiría llevar a cabo las actividades y carreras que más nos interesan, no sólo las que estamos mentalmente más preparados para hacer. Podríamos aprender idiomas en unas pocas semanas, por ejemplo, o ser cirujanos cardiacos en pocos meses. Los seres humanos más inteligentes también tendríamos una vida más larga y más saludable, según los científicos, ya que tendríamos una mejor comprensión del comportamiento que hay que seguir para llegar a estos atributos.

2- La sociedad sería más corrupta
La sociedad no se beneficiaría tanto como los individuos de un aumento de la inteligencia de las masas. Aunque a la gente le gusta culpar de los problemas sociales a la ignorancia y la estupidez humana, estos científicos dicen que la eliminación de estos factores no daría lugar a la aparición de una utopía armoniosa.

Una inteligencia mayor no viene de la mano con una mayor capacidad de cooperar. Mientras que la pequeña delincuencia sí que caería por los suelos, los delitos de cuello blanco, tales como las estafas bancarias y fraudes entre las grandes compañías podría aumentar e incluso volverse más sofisticados. “Los villanos corporativos serían más inteligente que nunca, por lo que los funcionarios de los gobiernos se las verían para hacer cumplir las normas”.

3- Habría una pérdida de la fe, pero no tanto
Según Hunt, no hay evidencias que sugieran que muchos seres humanos, si son apreciablemente más inteligentes, pierdan su creencia en Dios. Pero si que es cierto que existe una pequeña tendencia para las personas con altos C.I a ser más liberales en sus actitudes sociales y menos propensos a aceptar las creencias religiosas fuertes.

Sin embargo, las personas continuarán aceptando la fe basada en, por ejemplo, las cosmologías. Además ha habido muchos ejemplos en la historia de gran inteligencia y personas muy religiosas, así que no está muy claro que la fe se precipite al abismo de la indiferencia con el crecimiento de nuestra materia gris.

4- Todos seríamos más guapos
Por lo menos a ojos de los demás. Tendremos que olvidarnos del estereotipo de nerd, de cerebrito con tirantes y gafas de gruesos cristales, para pasar a ser unos tipos y tipas bien parecidos. Según los neurocientíficos, un estudio de la Universidad de Harvard encontró una correlación significativa entre los resultados de las pruebas de inteligencia y la tasa de atractivo físico, por lo que extrapolando el hallazgo a las personas con un CI de 200 implica que, en nuestro mundo de genios superiores, una “persona de aspecto medio” se movería automáticamente hasta el percentil 15 superior de nuestra escala actual de miradas.

Incluso si la extrapolación no es muy exacta, al menos podría mejorarse en aspectos como el ejercicio y el aseo, lo que nos daría una mejor presencia. “Las personas inteligentes son conscientes del hecho de que te miren mal es una desventaja en conseguir trabajo, ser invitado a fiestas, etc…”

5- El mundo seguiría siendo igual de injusto. O más
Aun cuando los científicos finalmente descubran el mecanismo para el aumento gradual de la inteligencia, es muy poco probable que todo el mundo recibiera su impulso inmediato de inteligencia a la vez. Sería de una forma escalonada, como peldaños tiene la sociedad.

Los “ricos” sin duda serían los primeros que se beneficiarían de la investigación en neurociencias más que los que “no tienen nada”, siendo más inteligentes y más ricos mientras que se abren las desigualdades sociales con los que esperan su turno.

Supongamos que en una sociedad futura sólo el 10 por ciento de la población comenzara a hacerse muy inteligente, mientras que el resto se quedara donde estamos ahora. ¿Cómo afectaría eso a la sociedad? Da miedo sólo pensarlo.

La entrevista a Earl Hunt y Richard Haier es de la MSNBC

Fuente: Cooking ideas

miércoles, 18 de enero de 2012

¿Cómo funciona la mente de un genio?

La teoría de la relatividad, La Gioconda, la Capilla Sixtina… ¿Qué es lo que permitió a Einstein, DaVinci o Miguel Ángel crear obras que marcaron hitos para la humanidad?, ¿Dónde encontraron la inspiración para ello? En suma, ¿Cómo funciona la mente de un genio? 

Tendemos a pensar que un genio es aquel que cuenta con un altísimo cociente intelectual, que a los pocos años de edad es capaz de hacer complicadísimos cálculos matemáticos, tocar varios instrumentos o dominar varias lenguas sin apenas esfuerzo. Y aunque es indudable que estos talentos se dan en muchos genios, no es tan sólo esa capacidad o un alto cociente intelectual lo que hace que un genio sea un genio, sino la forma en la que su mente crea las ideas.

La mayoría de nosotros, incluso aunque tengamos un alto cociente intelectual, cuando tenemos que resolver un problema, lo hacemos de forma lógica o convencional, según unos patrones que hemos aprendido. Los genios, sin embargo, buscan una solución creativa, apartándose de las soluciones aprendidas. Buscan un modo nuevo de resolver cuestiones o problemas, viendo todas las posibilidades para lograrlo, sin eliminar ninguna a priori por ilógica que pueda resultar.

Por ello, lo primero que define el pensamiento de un genio es la capacidad de apartarse de soluciones establecidas, abrir la mente, en suma a otras opciones que puede que nadie haya contemplado antes. Pensando de este modo, la mente se vuelve más y más creativa.

La segunda nota característica del pensamiento de los genios es que reflejan su pensamiento de forma plástica, mediante dibujos, esbozos o diagramas, como aquellos en los que Galileo, Newton o Da Vinci plasmaron su concepción del universo, trasladando la imagen que ven en su cabeza al papel. Esta creación plástica permite encontrar soluciones más creativas que si sólo las expresaran en palabras.

Fuente: Psicoblog

¿Cambia con la edad nuestro cociente intelectual?

Un estudio de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia (EU) concluyó que un CI elevado es producto de una gran inteligencia y una gran motivación, mientras que un CI bajo puede deberse a la deficiencia en alguno de esos dos factores.

La mayoría de la gente cree que el cociente intelectual es un atributo genético con el que nacemos y que se mantiene de por vida, como el color de los ojos o la estatura.

En realidad se parece más a otros atributos de nuestro cuerpo y mente, como el peso corporal, el estado de ánimo, los niveles de energía o la tensión sanguínea, todos los cuales pueden fluctuar a lo largo de nuestra vida.

El cociente intelectual, también denominado cociente intelectual o CI, consiste en una puntuación, que se obtiene al efectuar a una persona unas serie de tests especialmente diseñados para medir su inteligencia, y en los que se adjudica 100 como valor central de una inteligencia media. Quienes puntúen por encima de 100 se hallan por encima de la media, y los que puntúen menos, no llegan a la media de inteligencia.

Como dato curioso, se sabe que el CI medido o estimado de algunos personajes famosos del mundo de la política, la ciencia y las artes, al menos duplica la inteligencia media, como el genio renacentista Leonardo da Vinci, el científico Gottfried Wilhelm von Leibniz o el político y religioso inglés Thomas Wolsey.

Por su parte, Beethoven, Darwin, Einstein, Cervantes y Mozart, rondaban la inferior pero nada despreciable puntuación de 160.

Hasta ahora se consideraba que la capacidad intelectual es estable a lo largo de la existencia, pero investigadores británicos han descubierto que el CI  puede elevarse o reducirse de forma significativa a lo largo de la vida adulta de una persona, aunque todavía no se encontrado la razón fisiológica de este fenómeno.
 
El estudio, realizado por investigadores del Centro Wellcome Trust de Neuroimagen de la Universidad Londres,  UCL, y el Centro para la Neurociencia Educacional, ambos en el Reino Unido, muestra por primera vez que el CI no es constante.

¿La inteligencia en el sube y baja?
La investigación dirigida por la profesora Cathy Price, de Welcome Trust, concluye que el cociente intelectual, la medida estándar de la inteligencia humana, puede aumentar o disminuir significativamente durante la adolescencia, y estas variaciones se asocian a cambios en la estructura cerebral.

En 2004, los expertos británicos estudiaron la estructura cerebral de 33 jóvenes sanos de entre 12 y 16 años de edad, mediante imágenes de resonancia magnética, y repitieron esos escáneres cerebrales en 2008, descubriendo cambios significativos en las puntuaciones del CI  registradas con cuatro años de diferencia.

Algunos de los participantes en el trabajo habían mejorado su desempeño, en relación con personas de su misma edad, en hasta 20 puntos en la escala estándar del CI, mientras que en otros, su rendimiento intelectual había caído en una proporción  similar.
 
Estudios previos han aportado evidencias de que la estructura del cerebro también puede cambiar y adaptarse durante la vida adulta. Muchos investigadores creen que nuestro cociente intelectual también puede modificarse acorde a este proceso.

De acuerdo a Roberto Colom, catedrático de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid, en el siglo XX se ha documentado en países occidentales y orientales, más y menos desarrollados económicamente, el llamado ‘efecto Flynn’(en honor al científico James Flynn, que lo descubrió) consistente en un incremento generacional de la inteligencia, tal y como la miden los psicólogos. La ‘ganancia’, que ha sido calculada en tres puntos en el cociente intelectual por década, ha sido observada en bebés, niños de preescolar, niños en edad escolar y personas adultas.

Recuerda Colom que "el científico catalán Josep María Lluis i Font, que en 1970 obtuvo las puntuaciones de un grupo de niños en un test de inteligencia aplicado en Barcelona, administró 30 años después el mismo test a un grupo equivalente de niños, revelándose una ganancia de inteligencia equivalente a tres puntos de cociente intelectual (CI ) por década, precisamente el incremento promedio observado internacionalmente".

"Recientemente, Jonathan Wai y Martha Putallaz han publicado un artículo explorando casi dos millones de casos y encontrando que entre los individuos más inteligentes también se aprecia un efecto Flynn. Por tanto, el incremento generacional de inteligencia se produce entre los más y los menos inteligentes", señala Colom en un artículo publicado en ‘El País’.

Otro estudio de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia (EE.UU.) ha concluido que un CI elevado es producto de una gran inteligencia y una gran motivación, mientras que un CI bajo puede deberse a la deficiencia en alguno de esos dos factores.

Los expertos observaron que algunas personas se motivan más que otras cuando no hay nada en juego y que el cociente intelectual que arrojan las pruebas de inteligencia es menor en aquellos que no hallan ningún incentivo en realizarla.

“La falta de motivación al hacer un test de inteligencia afecta significativamente al resultado”, han señalado los autores del trabajo basado en el seguimiento de 250 personas desde su adolescencia hasta los 20 años de edad avanzados, y en el
 
Análisis de cómo habían afectado los incentivos materiales al rendimiento de más de 2.000 participantes en estudios previos.

Fuente: EFE

martes, 17 de enero de 2012

Los talentos ocultos salen a la luz

Más de 14.500 estudiantes de 6 y 12 años se someten a las pruebas de detección de altas capacidades intelectuales para evitar el fracaso escolar y potenciar sus habilidades.
 
 José tiene 12 años de edad, estudia primero de Secundaria en el instituto público Generalife y es uno de los ocho alumnos del centro que está sometiéndose estos días a pruebas psicopedagógicas para evaluar su capacidad intelectual. Él podría formar parte del 10% del alumnado que, según se estima, es superdotado o posee un talento especial en Andalucía. El orientador del centro, Juan Bullejos, lo ha sentado frente a él en una mesa y le interroga con unas fichas. En una de ellas aparece la palabra "corregir", precedida de "_n_en__r". José no tarda ni un segundo en decir "enmendar".

La agilidad mental es uno de los signos que alertan de la sobredotación intelectual, pero no el único. Hasta ahora, José podría haber pasado desapercibido entre sus compañeros y ser uno de los muchos jóvenes que acaban fracasando en los estudios sin causa aparente. Pero este curso la Consejería de Educación ha puesto en marcha el Plan de Altas Capacidades, cuya finalidad es detectar a estos estudiantes para estimularlos en sus habilidades, con el que tiene más probabilidades de triunfar en los estudios.

A principios de curso se activó la primera fase del plan de detección del alumnado, que consistía en el envío de cuestionarios a las familias y los tutores de más de 14.500 estudiantes granadinos de 6y 12 años, correspondientes a primero de Primaria y de Secundaria. "¿Es muy sensible a los sentimientos propios y ajenos" o "¿sorprende la cantidad de hechos que conoce?", son algunas de las preguntas que forman parte deltest de screening que tuvo que rellenar cada familia y profesor de estos alumnos.

En el IES Generalife fueron sondeados 113 jóvenes y en ocho de ellos se detectó serios indicios de alta capacidad, derivándolos a la siguiente fase del plan en el que se deben someter a un proceso de evaluación psicopedagógica, que acaba de comenzar ahora.

"Una de las novedades de este programa es que por primera vez se diferencian tres categorías: la de sobredotación, talento simple y talento complejo", explicó ayer la delegada de Educación, Ana Gámez, que acudió a supervisar el proceso en el instituto Generalife y reunirse con el equipo de orientación. "No podemos perder talento, porque eso sale muy caro al país. Debemos dar respuesta al 100% del alumnado", insistió.

Para concretar las características en las que sobresale el alumno, el orientador Bullejos asegura que necesita un mínimo de media hora para realizar las pruebas psicopedagógicas. Como si fuera el juego del ahorcado, José se somete a ejercicios que miden la riqueza de su vocabulario, en la que se intercalan consultas sencillas ("un color oscuro. ne_ro") con otras más complejas; y otras de matrices, de razonamiento lógico y abstracto.

Una vez superada esta fase, el orientador determinará las siguientes pruebas. Si quiere verificar su alta capacidad, le realizará el Test WISC, que mide propiamente el nivel intelectual del alumno. "Para que se considere un superdotado debe tener un percentil superior a 75", informa el profesional. En el caso de que el percentil sea superior a 80, se considerará un talento complejo y si es superior a 90, un talento simple. "Un alumno puede ser muy bueno en Ciencias, sin que destaque especialmente en una materia concreta, y no tener la misma capacidad para otras áreas, entonces suele ser considerado un talento complejo", explican fuentes de Educación. "Pero los hay que son fuera de serie en dibujo, por ejemplo, y no haber otra materia en la que despunte como en esa; en ese caso se les denomina talento simple", aclaran.

Para determinar el grado de creatividad del alumno se les evaluará mediante el test CREP y PIC; y para medir sus actitudes generales se someterán al BADyG.

Dependiendo de las capacidades del alumno, la respuesta educativa que proporcionará el sistema (el Plan cuenta con más de 4 millones de euros de inversión en Andalucía) y las medidas de apoyo incluirán el paso a un curso superior en los casos de sobredotación y el seguimiento de materias de niveles avanzados por parte del resto de alumnado con altas capacidades intelectuales. Para ello se incluye al alumnado en clases extraescolares (Profundiza, Estalmat) y en actividades que sirven de refuerzo y estímulo para sus estudios.

Fuente: Granada Hoy

Píldoras de creatividad (III)


lunes, 16 de enero de 2012

I Jornadas Internacionales sobre Panorámica de Intervención en Altas Capacidades Intelectuales

El alumnado de altas capacidades intelectuales tiene, por lo general, un ritmo de aprendizaje más rápido que el de sus compañeros de menor capacidad intelectual, por lo que se necesita desarrollar programas de intervención intra o extraescolares para dar respuesta a sus necesidades educativas especiales.

La formación en Altas Capacidades es un aspecto de suma importancia, pues es fundamental conocer con precisión cual es la realidad de este colectivo, ya que muy a menudo se sustituye una información veraz y científicamente contrastada con afirmaciones y creencias que no han sido corroboradas desde una investigación rigurosa.

En estas Jornadas se ha reunido a un conjunto de especialistas con dilatada experiencia en programas de intervención educativa para alumnado de altas capacidades, con el objetivo de contribuir a un mayor conocimiento de esta realidad. El objetivo de las Jornadas es formar a profesionales y estudiantado de Ciencias Sociales y de la Salud, cuyo ejercicio profesional se desarrolla directa o indirectamente relacionado con la educación de niños y niñas, así como adolescentes, con capacidades sobresalientes. El alumnado de posgrado (Máster y Doctorado) es una audiencia especialmente importante, recibiendo formación específica dentro de las Jornadas.


Por otra parte, en este evento tiene también cabida el compartir experiencias tanto profesionales como de investigación, por lo que les animamos a participar en las tres modalidades disponibles: simposios, comunicaciones y póster.


Tortugas y puercoespines: La sensibilidad de los superdotados

Trabajando con superdotados adultos hay una característica que se repite sistemáticamente en los tests de personalidad: la altísima sensibilidad. Si los valores medios están entre 4 y 6, en un noventa por ciento de los casos los superdotados con los que trabajamos están en 9 o más sobre 10. La altísima sensibilidad se corresponde con una persona que:
  • Tiende a basar sus juicios en gustos personales y valores estéticos
  • Se apoya en la empatía y en la sensibilidad a la hora de hacer sus consideraciones
  • Suele ser más refinada en sus intereses y gustos.
  • Se apoya tanto en los aspectos subjetivos de las situaciones que puede pasar por alto los aspectos más funcionales
  • Aprecia más la belleza de un poema que una excelente estrategia deportiva.
  • En la calle se detendría más ante un artista pintando ante un edificio en construcción.
  • Prefiere las buenas novelas u obras de teatro .
Según Catell las personas con alta sensibilidad serían pedigüeños, impacientes, dependientes, inmaduros, cariñosos, gentiles, estéticos, introspectivos, imaginativos, deseosos de atención, frívolos e hipocondríacos.

Y, muy importante, inusualmente sensibles en sus reacciones a las críticas.

Esta característica personal puede tener su origen además de en las mejores capacidades estéticas que pueden ir unidas a la inteligencia, pero también al hecho de haberse sentido diferentes siempre de su entorno, y en la baja autoestima que también es habitual durante la infancia y la adolescencia.
En cualquier caso la alta sensibilidad es una característica asociada al género femenino, por ello los jóvenes y adolescentes superdotados pueden esconderla debajo de una concha como las tortugas, en silencio y pasando desapercibidos, o bien debajo de una buena colección de pinchos como los puercoespines para que nadie se les acerque que les pueda hacer daño. La primera estrategia tiene mucho que ver con los estilos de comunicación y de comportamiento pasivos y la segunda con los estilos más agresivos.

Lo sano es dejar salir esa sensibilidad que se tiene a flor de piel, aceptarla y fortalecerse emocionalmente para poder enfrentarse a la vida sin conchas que nos protegen pero también nos limitan como personas y alejan a los demás de nosotros. Y si no sabemos hacerlo solos, buscar ayuda con especialistas en superdotados.

domingo, 15 de enero de 2012

29 consejos para alimentar tu creatividad

29 WAYS TO STAY CREATIVE from TO-FU on Vimeo.


Éstas son las 29 recomendaciones (no dejes de ver la "foto final"):
  1. Elabora listas
  2. Llévate un cuaderno de notas a todas partes
  3. Practica la escritura libre
  4. Aléjate del ordenador [de cuando en cuando]
  5. Deja de castigarte a ti mismo
  6. Relájate
  7. Canta en la ducha
  8. Toma café
  9. Descubre nueva música
  10. Mantén una actitud abierta
  11. Rodéate de gente creativa
  12. Escucha
  13. Colabora
  14. No te rindas
  15. Practica, practica, practica…
  16. Permítete cometer errores
  17. Viaja a nuevos lugares
  18. Enumera tus virtudes
  19. Descansa mucho
  20. Asume riesgos
  21. Rompe las reglas
  22. No fuerces nada
  23. Lee una página [entrada] del diccionario
  24. Crea tu propio esquema [sistema, proyecto, plan...] de trabajo
  25. Deja de intentar ser alguien perfecto
  26. ¿Tienes una idea? Anótala
  27. Mantén ordenado tu espacio de trabajo
  28. Diviértete
  29. Acaba algo
Fuente: TO-FU

Documental sobre niños superdotados (Alemania)



El propio León con su actitud en clase y en los recreos ha provocado las burlas de sus compañeros, pues no se comporta de manera normal como otros.
 
A menudo ha sido víctima de burlas de tal grado que ya no las pudo evadir ni soportar y entonces se ha defendido. Su defensa contra las burlas que el no entendía y tampoco quería entender lo llevaron a reaccionar exageradamente y esas reacciones exageradas tuvieron como consecuencia acciones violentas contra otros estudiantes, lo cual es algo que no podemos tolerar.

León es distinto a otros amigos, en la clase hace cosas diferentes a las que hacemos nosotros y por eso algunos se burlan. Por ejemplo juega con sus lápices o lee un libro o compone algo , claro que no siempre, pero si, a veces por eso uno piensa que está loco o algo así.
 
Cada niño-a tiene derecho a ser…

sábado, 14 de enero de 2012

Seguir hasta demostrar lo que uno vale

Niños superdotados con falta de motivación escolar

Muchos niños y niñas con altas capacidades presentas las mismas características: problemas en los estudios, aburrimiento, falta de motivación.

 

Nunca habían necesitado estudiar, hasta  que resutla que no saben como hacerlo, no saben dedicarle un mínimo de horas a las tareas y empiezan a aparecer los suspensos, las broncas en casa y los problemas en el colegio por el bajo rendimiento escolar.

El origen de todo ello puede estar en que se trata de una persona con superdotación o talento que no ha sido diagnosticada y que por lo tanto se siente inadaptada, tanto con los contenidos que están muy por debajo de sus capacidades, como con su entorno, pues sus compañeros le aburren y se siente sola e incomprendido. A esto puede unirse con frecuenta los problemas de la baja autoestima que produce el sentirse diferente y no saber porque.

En otros casos sí que se trata de chicos diagnosticados de alta capacidad pero con los que no se ha actuado tampoco en el sistema educativo o se ha actuado mal.

Si existen dudas evaluar puede ser la mejor opción para al menos descartar que la superdotación sea el origen del bajo rendimiento escolar, y si sabemos que que se trata de un alumno de altas capacidades actuar ya, antes de que los problemas vayan a más, y sabiendo que no cualquier programa o terapia va a funcionar.

La paradoja de la creatividad

Solemos pensar que la creatividad es algo con lo que se nace y que es un asunto que atañe sólo a los artistas. Pero la realidad es que sin importar a lo que te dediques, todos la necesitamos.
 

Dios, ¿por qué si me esfuerzo tanto, escogiste a alguien tan indisciplinado y rebelde como Mozart, para ser el medio divino de tu expresión?” Estas líneas de una escena de la película Amadeus, en la que Antonio Salieri revisa a hurtadillas la composición musical de una obra de Mozart e imagina el sonido de cada nota en perfecta armonía, como si Dios mismo las hubiera escrito, son memorables. Salieri, extasiado, maldice a Dios por vivir en la misma época que Mozart.

Si bien Mozart nació con un don, los genios “naturales” no existen. Sabemos que su genialidad se debió mucho a la estricta disciplina que Leopoldo, su padre, un destacado compositor y músico, le impuso. Metió a su hijo de cuatro años a estudiar música; así, cuando Mozart tuvo los cinco años y apenas le llegaban los pies al piso al estar sentado frente al piano, ya dominaba la composición musical y el instrumento. A los 12 años ya era un concertista experto y con su padre viajaba por toda Europa dando conciertos.

La película no muestra que Mozart trabajó como nadie. En su corta vida logró componer más de 600 obras maestras. Sus manos eran un prodigio, pero se deformaron de tanto practicar, tocar y tomar una pluma de ave para componer. “La gente se equivoca al pensar que mi arte surge de manera fácil –le escribe Mozart a un amigo–, te aseguro que nadie ha dedicado tanto tiempo y pensamiento a la composición como yo. No existe maestro famoso del que yo no haya estudiado su música industriosamente varias veces.”

Solemos pensar que la creatividad es algo con lo que se nace y que es un asunto que atañe sólo a los artistas. Pero la realidad es que sin importar a lo que te dediques, todos la necesitamos: desde la joven que busca conseguir un permiso de sus papás, los vendedores que quieren cerrar una venta o los ingenieros que necesitan resolver el desvío de un río.

Así mismo, asociamos la creatividad con algo espontáneo, nuevo, diferente; y la paradoja está en que para lograrla requiere de todo lo contrario: disciplina, rutina y hábitos.

Todos sabemos cuán doloroso es querer plasmar una idea en una página en blanco, en una tela, en un producto o en el escenario a partir de cero. Sólo después de procrastinar de varias formas tu trabajo, es que te enfrentas a ti mismo con humildad.

¿Cómo disparar la creatividad? Crea un ritual y comienza. Twyla Tharp, en su libro The Creative Habit, es lo primero que nos sugiere. Llevar a cabo actos como poner cierto tipo de música, prender una vela, llenar una taza de café, meditar un rato, nos ayuda a calentar los motores y a marcar ese momento en que invocamos a la musa y nos disponemos a soltar la mano para crear. Recuerdo que Isabel Allende tiene el ritual de comenzar a escribir sus novelas los días 8 de enero, eso le da suerte.

Los rituales son poderosos y los atletas lo saben también; su valor radica en que te empujan a comenzar, a dar el primer paso a pesar de tus miedos, de la flojera o de lo que sea.

Lo asombroso es que cuando con valor aceptamos un reto y nos comprometemos, algo maravilloso sucede, la membrana se rompe, así como el pollo al salir del cascarón, y las musas no sólo nos rodean y nos ayudan a nacer, sino que nos proveen de todo tipo de apoyos que favorecen a la creación. Ignorar esta verdad elemental, puede matar un sinnúmero de ideas espléndidas.

Podríamos concluir que si bien hay condiciones que favorecen a la creatividad; Mozart no hubiera podido componer un Cosí fan tutte, si no hubiera tenido el valor, la paciencia, la disciplina y mucho trabajo para lograrlo.

Fuente: Milenio

jueves, 12 de enero de 2012

Educación de los más capaces


Juan Doncel
El proceso educativo y el concepto de alumnos y alumnas con altas capacidades han evolucionado a partir de su inclusión en los programas educativos de atención a la diversidad, porque no recibían una atención educativa adecuada y manifestaban conductas de inadaptación o fracaso escolar. Al tener en cuenta sus necesidades educativas especiales y delimitar sus características, estos alumnos se integran en el sistema educativo, desarrollan sus capacidades y alcanzan los objetivos curriculares en función de sus potencialidades.

La conceptualización de alumnos con altas capacidades se ha ido ampliando conforme se ha desarrollado la atención educativa a sus necesidades. La delimitación comenzó con el concepto teórico de alumnos superdotados o con sobredotación intelectual y ha evolucionado hasta llegar a la delimitación amplia y funcional de alumnos con altas capacidades, potencialidades y competencias personales, que se ponen de manifiesto cuando interactúan en su medio familiar, escolar o social.

Inicialmente, se les denominó alumnos y alumnas como superdotados o con sobredotación intelectual porque su evaluación se fundamentaba en el "modelo psicométrico" de la inteligencia; se les evaluaba a través de los tests que miden el cociente intelectual y que para estos alumnos se sitúa en un mínimo de 130.

Este dato cuantitativo refleja que la persona destaca en los procesos de atención, razonamiento, memoria, lenguaje, resolución de problemas, etc., medidos por los tests de inteligencia, sin tener en cuenta los diferentes rasgos de la personalidad que contribuyen a la sobredotación intelectual.

El "modelo psicométrico" de superdotados ha evolucionado hacia el modelo actual de alumnos y alumnas con altas capacidades que incluye todas las capacidades y las potencialidades de la persona (inteligencias múltiples), así como su funcionamiento y desenvolvimiento en el medio. Las altas capacidades hacen referencia a las capacidades cognitivas, intelectuales, lingüísticas, motivaciones, intereses, creatividad y aptitudes (artísticas, musicales, científicas, literarias, sociales, corporales, dramáticas, liderazgo).

Este modelo incluye en su delimitación todos los rasgos de la personalidad (capacidad cognitiva e intelectual, cualidades personales destacables y aptitudes originales o creativas); el comportamiento en contextos significativos; y el contexto del medio familiar que condiciona el desarrollo del alumno.

Al ser un modelo personalista, la escolarización se realiza en régimen de integración total y se proponen adaptaciones curriculares y programas de apoyo educativo para atender a sus necesidades educativas especiales.

El modelo de educación de los alumnos con altas capacidades se ha desarrollado en Andalucía a través del Plan de Actuación para la Atención educativa al Alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo por presentar Altas Capacidades, que emana del plan para el desarrollo de la calidad de la educación Esfuerza. Esfuerzo educativo en Andalucía y que en su desafío primero propone la atención al alumnado con altas capacidades.

Entre los objetivos más significativos del plan destacan: la sistematización del proceso de atención temprana, la participación de profesionales especializados en su educación, la promoción de proyectos de atención a estos alumnos en los centros docentes, la colaboración entre los centros educativos y las entidades representativas de este alumnado y la estimulación de la iniciativa del profesorado para la elaboración de materiales curriculares y la mejora de las prácticas educativas.

El plan establece un conjunto de actuaciones para el logro de cada una de las metas, delimita los agentes implicados en el logro de cada una y, lo que es más importante, establece los criterios y los indicadores de evaluación del logro de cada objetivo.

Estas actuaciones ponen de manifiesto que el plan concreta las directrices de actuación para dar una enseñanza de calidad a estos alumnos y alumnas, adaptada a las necesidades peculiares de cada uno y en función de su medio familiar, escolar y social.

Fuente: Diario Córdoba

Inteligencia y drogas pueden estar relacionados

Según ha concluido un nuevo estudio británico publicado en la revista Journal of Epidemiology and Community Health, aquellos niños con un cociente intelectual alto son más propensos al consumo de drogas al llegar a la edad adulta que aquellos que registraron datos inferiores de CI.


Los datos del estudio comenzaron a recogerse en el Estudio Británico de Cohorte de 1970, en el que se realizaron pruebas a miles de niños que han tenido un seguimiento constante desde entonces durante estas últimas décadas. Para ello, se examinaron niños y niñas con 5, 10 y 16 años. Tras más de 30 años, los investigadores reunieron a los voluntarios y se les preguntó individualmente si habían consumido drogas como heroína, cocaína o marihuana en este último año.

Tras el análisis de los datos, los investigadores encontraron que aquellos hombres con un alto cociente intelectual registrado en los test de la infancia, fueron el doble de propensos a consumir drogas ilegales que aquellos que tenían un CI menor. Por su parte, las mujeres presentaron el triple de probabilidades de consumo.

El cociente intelectual es la puntuación que ha obtenido el sujeto, tras realizar alguno de los test estandarizados diseñados para medir la inteligencia y se utilizan en múltiples situaciones distintas: como predictivos de rendimiento escolar, indicadores de necesidades especiales educativas, predictivos de rendimiento laboral, etc y por sociólogos para la elaboración de distintos estudios multidisciplinares. El CI promedio es de 100, siendo una buena puntuación de CI aquella que está entre 107 y 158. Según el autor principal del estudio, James White, psicólogo de la Universidad de Cardiff, el dato no les resulta tan sorprendente: “Investigaciones previas ya relacionaron que la mayoría de la gente con elevado cociente intelectual lleva una vida sana, pero que son más propensos a beber en exceso en la edad adulta”.

Aún no está clara la razón por el que estas personas acuden a las drogas, según sospecha White y sus colegas, estas personas "pueden ser más abiertos a nuevas experiencias y a una búsqueda de sensaciónes más fuerte, con la intención de poder lidiar con el aburrimiento o con el hecho de ser diferentes".

Estimular nuestra inteligencia con sencillas actividades

Muchas veces consideramos la inteligencia como algo fijo e inmodificable, determinado por un número, el cociente intelectual, que una vez que nos ha sido medida, ya no puede cambiar. Sin embargo, la inteligencia, como cualquier otra facultad intelectual puede ser estimulada. 


El objetivo es ir logrando poco a poco estimular nuestro nivel de inteligencia, manteniendo nuestra mente ágil y haciendo más fácil la asimilación de nuevos conocimientos. Para lograr esto, sólo tenemos que llevar a cabo regularmente algunas actividades que nos ayuden a estimularla.

Uno de los ejercicios más sencillos que podemos llevar a cabo es no utilizar la calculadora para realizar operaciones matemáticas, con lo que estimularemos la inteligencia matemática. Realizar pasatiempos como sudokus o crucigramas también nos va a ayudar a lograrlo.

Otro ejercicio consiste en leer un texto en voz alta, concentrándonos en aquellas palabras que resulten evocadoras para nosotros, como “mar". Cuando la leamos, deberemos evocar todas las sensaciones que esta palabra nos trae a la mente, como su color azul, el olor a sal, el sonido del mar, cómo nos sentimos en la orilla, la sensación de la arena bajo los pies… de este modo estaremos ejercitando varias facultades de la inteligencia al mismo tiempo, como verbal, visual, corporal, musical, propioperceptiva (la conciencia de nuestro propio cuerpo y nuestra postura).

Bailar también resulta muy estimulante para la inteligencia. Toda actividad física nos va a ayudar a mantener la mente en forma, pero el baile nos va a exigir memorización de los pasos, coordinación de los movimientos, estimulación del sentido del ritmo, etc. Cada baile nuevo que aprendamos mantendrán nuestra inteligencia en forma.

Sin duda alguna, lo más estimulante para nuestra inteligencia es aprender cosas nuevas. Leer todos los días el periódico o un libro, aprender idiomas o cualquier otra materia que siempre nos haya resultado interesante harán que nuestra inteligencia se desarrolle un poco más cada día.

Estimular desde el nacimiento

Muchos de los niños superdotados nunca son identificados como tales. La gran mayoría se sienten diferentes a sus compañeros y lo que les ofrece el sistema educativo no les despierta ningún interés. 

Es necesario crear un programa de estudios adecuado e incluso cuando son más pequeños, hacer la adaptación curricular necesaria para que pueda desarrollar al máximo sus capacidades con total libertad. Sin embargo, no solo se puede hacer algo desde la escuela, la familia, ya desde los primeros momentos, también es clave a la hora de proporcionarles lo que necesitan. Aquí algunos consejos:

De 0 a  3 años:
  • Proporcionarles juguetes que se crean adecuados a su nivel intelectual, no a su edad.
  • No forzarles a irse a dormir si se resisten mucho. Muchos de estos niños/as tienen mucha energía que necesitan gastar y les puede ayudar tener cerca cuentos, libros, grabaciones, etc.
  • Si utilizan ciertos objetos de forma original no reprenderlos, todo lo contrario, reforzarlos y dejarles interactuar con ellos.
De 3 a 6 años:
  • Es importante que se sientan queridos tal y como son.
  • Hay que ser sinceros con ellos cuando pregunten sobre algo.
  • Es imprescindible escucharlos con atención, hay que tener en cuenta que es posible que niños de su misma edad no comprendan sus inquietudes.
  • Sin llegar a la rigidez extrema, es importante mantenerse firmes cuando hayamos tomado una decisión y se la comunicamos para que los niños/as no aprovechen nuestras “incongruencias”.
  • Ser tolerante con sus rabietas cuando intenta hacer algo que no le sale y no criticarlos por ello, en su lugar, animarlos a que lo intenten de nuevo y dales las herramientas necesarias para que lo hagan.

miércoles, 11 de enero de 2012

Las chicas con las chicas

José Antonio Marina
Vuelvo a Madrid, tras un viaje relámpago a Barcelona para participar en unas jornadas de la Fundación Sport y Cultura. Antes de mi intervención ha habido un interesante debate sobre la importancia de las redes sociales… para el marketing. Sobre su posible utilización educativa, les hablaré otro día. Hoy quiero comentar un tema controvertido. El Gobierno ha aprobado el anteproyecto de Ley de igualdad de trato, en el que se prohíbe que escuelas públicas –por lo tanto, también las concertadas- puedan segregar a sus alumnos por su sexo. Vaya por delante mi postura: me parece conveniente la educación mixta, pero creo que debemos estudiar seriamente si tal como está organizada en este momento no perjudica a las chicas.

En realidad, a lo que me resisto es a ideologizar la educación, sea en un sentido o en otro. Nuestra obligación como docentes es ser la “conciencia crítica de la sociedad en su conjunto” sobre temas educativos. La casualidad ha hecho que en el AVE viniera leyendo el libro Cuestión de sexos, de Cordelia Fine. La autora menciona el libro de Susan Pinker, La paradoja sexual, que aborda la pregunta de por qué “las mujeres inteligentes con plena libertad de elección no escogen los mismos caminos y en igual cantidad que los hombres. A pesar de no tener ninguna barrera de por medio, no se comporta como clones masculinos”. En El cerebro infantil he estudiado las diferencias entre el cerebro masculino y femenino. Hay diferencias significativas, que no influyen en la inteligencia general, que es igual en ambos sexos, pero sí en las preferencias e intereses de cada uno de ellos. Aún así, hay que advertir que la mente surge de procesos neuronales configurados por la cultura y adaptados a ella.

En este momento, preparo un estudio para la Fundación Repsol sobre cómo fomentar en España vocaciones científicas, matemáticas, técnicas y empresariales, y me he encontrado con varias investigaciones que demuestran que la visión que estamos dando de estas actividades desaniman a las chicas. Paul Davies y sus colegas dieron a un grupo de alumnas de empresariales dos artículos retocados para que los leyesen.

Uno describía al empresario como persona creativa, informada, estable y generosa, y afirmaba que esas cualidades se daban por igual en hombres y mujeres. El otro describía al empresario como una persona agresiva, autónoma, capaz de asumir riesgos, características que pertenecían al estereotipo masculino. Luego se les preguntó si estaban interesadas en ser autónomas y dueñas de una pequeña o gran empresa. A las alumnas que puntuaron bajo en el índice de proactividad (es decir, la tendencia a mostrar iniciativa, identificar oportunidades, actuar y perseverar hasta lograr los objetivos) les fue indiferente qué artículo leyesen. Pero ¿qué pasó con las mujeres muy proactivas? Como cabe esperar de esas mujeres tan decididas, su interés por una carrera empresarial era alto, pero se vio notablemente reducido después de haber leído el artículo en que se decía que empresarial es igual a hombre.

El prototipo de una profesión se integra o no en la identidad de una persona, incluida su identidad de género. Las películas transmitieron la imagen de que los informáticos eran unos “obsesos de la informática, que se pasaban los días encerrados con el ordenador y bebiendo latas de cerveza y que en los ratos libres se sentaban en el sofá a ver una película de ciencia ficción por centésima vez”. Sapna Cheyan, psicóloga de la Universidad de Washington, se interesó por saber si esa imagen de loco de la informática ahuyentaba a las mujeres de esa profesión. Estaban realmente mucho menos interesadas. Y sin embargo, esa imagen no es verdadera. De hecho, en su fase inicial la informática fue cosa de mujeres, porque la programación requería mucha paciencia y cuidado. Cheyan y sus colegas supusieron entonces que si se cambiaba la imagen, aumentarían las vocaciones femeninas. Cambiando la decoración de la clase, Cheyan consiguió aumentar el interés de las alumnas: “Cambiado el entorno de la informática se puede hacer que aquellos que sientan poco o ningún interés vean un nuevo aliciente en él” (CHERYAN, S. ET ALT.: “Ambient belonging: How stereotypical cues impact gender participation in computer science“, Journal of Personality & Social Psychology,  97, 6, 1045-1060).

Las personas más inteligentes tienden a no creer en Dios

Hace un tiempo recogíamos en este mismo blog el trabajo de Satoshi Kanazawa en Estados Unidos, quien encontró que los ateos, liberales (o progresistas) y monógamos suelen tener cocientes intelectuales más altos. Ahora un nuevo estudio llevado a cabo por Richard Lynn, profesor emérito de psicología de la Universidad de Ulster reveló que las personas con mayor cociente intelectual suelen no creer en dios, o en un poder sobrenatural.


Este estudio apoya los resultados obtenidos por Satoshi Kanazawa en Estados Unidos, quien encontró que los ateos y liberales (o progresistas) suelen tener cocientes intelectuales más altos.

Los resultados de este trabajo a desatado un gran rechazo por parte de religiosos que consideraron que esto era "peligroso" en un momento en que Occidente debe buscar una mejor convivencia con diferentes grupos religiosos, mientras que otros lo calificaron como "imperialismo de Occidente".

Creer en Dios es algo muy personal. Pero eso no significa que la ciencia no pueda estudiar el fenómeno. Ahora, según un profesor de la Universidad de Ulster, llamado Richard Lynn, las personas con un cociente intelectual más alto son menos propensas a considerar la posibilidad de algo suprahumano.

De hecho, Lynn asegura que la gran baja que tuvo la creencia en las diferentes religiones está directamente relacionado al aumento de la inteligente de la población mundial. Como no podía ser de otra manera, los que están en contra de este estudio salieron a criticarlo y lo catalogaron de "simplista".

Lynn, quien generó una gran controversia, explica que los académicos son menos propensos a creer en Dios si se los compara con la mayor parte de las personas que no lo son. Una encuesta que hizo entre los miembros de la Royal Society demostró que sólo el 3.3% eran creyentes mientras que el 68.5% de la sociedad de Reino Unido se cataloga como creyente. Una encuesta separada que fue realizada a fines de los 90s reveló que sólo el 7% de los integrantes de la American National Academy of Sciences creía en Dios.

El profesor Gordon Lynch, director del Centro para la Religión y la Sociedad Contemporánea en el Birkbeck College de Londres, comentó que no tuvo en cuenta una compleja gama de factores sociales, económicos e históricos: "Vincular las creencias religiosas y la inteligencia de esta manera podría reflejar una tendencia peligrosa, el desarrollo de una caracterización simplista de la religión como algo primitivo, al mismo tiempo que estamos tratando de hacer frente a problemas muy complejos de pluralismo religioso y cultural, tal vez no sea la respuesta más útil".

Mientras que Alistair McFadyen, profesor de teología cristiana en la Universidad de Leeds, aseguró que la investigación posee "un ligero matiz de imperialismo cultural de Occidente, así como un sentimiento anti-religioso".

Finalmente David Hardman, jefe de desarrollo del aprendizaje en la London Metropolitan University está un poco más en el medio de la cuestión: "Es muy difícil llevar a cabo verdaderos experimentos para explicar una relación causal entre el cociente intelectual y las creencias religiosas. Sin embargo, hay evidencia de que el dominio de mayores niveles de inteligencia estarían asociados a una mayor capacidad, o quizás voluntad, lo que permitiría cuestionar y derribar a las instituciones más fuertes".

Fuente: Minutouno

lunes, 9 de enero de 2012

Superdotados: ¿sale rentable ser más inteligente que la media?

Si nos imaginamos como sería nuestra vida con un cociente intelectual más alto, que llegase a superar la media de la población, seguro que nos vemos con un buen trabajo, un buen sueldo, haciendo lo que nos gusta y satisfechos con nuestra vida profesional. Sin embargo, la superdotación intelectual puede convertirse en nuestro peor enemigo si no recibimos la ayuda adecuada.

Pablo tiene 45 años y sólo lleva ocho sabiendo que posee una alta capacidad intelectual, lo que ha marcado su vida hasta la actualidad. Estudió hasta 3º de BUP, pero no llegó a terminar su formación y sólo cuenta con el graduado escolar.

Tras su etapa educativa, estuvo 20 años trabajando como administrativo de una empresa, pero en 2008 fue una víctima más de la crisis económica y lo echaron a la calle. Fue entonces cuando Pablo se decantó por su verdadera pasión, la música. Montó una empresa de venta de instrumentos musicales, en la que actualmente trabaja, y se dedica a componer música, está preparando un disco y trabaja en un proyecto didáctico para dar difusión académica al Jazz en España.

Pablo siempre se sintió diferente y sufrió diversos problemas en su infancia y adolescencia. Según explica, su capacidad le supuso numerosas trabas, entre otras, que no cuenta con “estudios brillantes” y cree que de haberla descubierto antes, habría tenido más salidas profesionales al haber estado más preparado.

“Antes la situación era muy precaria y de mí se decían cosas muy dispares, que era disléxico, que tenía conflictos internos, etc…”. Siempre tuvo problemas sin saber a qué se debían, era muy tímido y se comportaba de otra forma, pero achaca a que “no había un interés especial” el que no se descubriese su capacidad. “Buena parte de la culpa está en la Administración porque no se han establecido unas normas y los profesores no están preparados para estos casos, pero la culpa la tenemos todos, incluso los padres”.

Superdotados: la dificultad de elegir estudios superiores


Cuando un joven llega a la universidad se encuentra con un montón de dudas sobre qué carrera escoger. Cuando un superdotado llega a la universidad, quiere hacer todas las carreras a la vez. ¿Cómo ayudarle?
Habría que empezar a conocerle antes de que se convierta en un interrogante con patas. Para eso es coveniente desde la ESO visualizar las preferencias para avanzar hacia una determinada profesión. TODO a la vez no se puede hacer.
Para ello, se han confecionado tests muy fáciles de usar para saber , por lo menos, por donde hay que empezar.
Fuente: Montse Romagosa
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