jueves, 2 de febrero de 2012

La inteligencia no es estable

Muchos creen que el cociente intelectual es un atributo genético con el que se nace y que se mantiene de por vida. Sin embargo, estudios recientes sugieren que se parece más a otros atributos del cuerpo como el peso, el estado de ánimo, los niveles de energía o la presión sanguínea, que fluctúan a lo largo de la vida. La habilidad de concentrarse y hacer otras tareas cognitivas se transforma y no es constante.

También denominado CI, el cociente intelectual es una puntuación que se obtiene con pruebas diseñadas para medir la inteligencia, en las que 100 es el valor de una inteligencia media.

Un estudio realizado por el Centro Wellcome Trust de Neuroimagen de la Universidad de Londres (UCL) y el Centro para la Neurociencia Educacional, del Reino Unido, mostró que el CI no es constante y que puede elevarse o reducirse en la adultez, aunque aún no se ha encontrado la razón fisiológica por la cual ocurre este fenómeno.

Sube y baja
La investigación, dirigida por la profesora Cathy Price, de Wellcome Trust, concluyó que el CI, la medida estándar de la inteligencia humana, puede aumentar o disminuir significativamente durante la adolescencia, y estas variaciones se asocian a cambios en la estructura cerebral.

En el 2004, los expertos británicos estudiaron la estructura cerebral de 33 jóvenes sanos de entre 12 y 16 años, mediante imágenes de resonancia magnética, y repitieron la prueba en el 2008, descubriendo cambios significativos en las puntuaciones registradas con cuatro años de diferencia.

Algunos de los participantes en el trabajo habían mejorado su desempeño, en relación con personas de su misma edad, en hasta 20 puntos en la escala estándar del CI, mientras que en otros, su rendimiento intelectual había caído en una proporción similar.

Estudios previos han aportado evidencias de que la estructura del cerebro también puede cambiar y adaptarse durante la vida adulta. Y no son pocos los investigadores que creen que nuestro CI se modifica con este proceso. Roberto Colom, catedrático de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid (España), dice que en el siglo XX se documentó en países occidentales y orientales, más y menos desarrollados económicamente, el llamado 'efecto Flynn' (en honor al científico James Flynn, que lo descubrió), que consiste en un incremento generacional de la inteligencia, tal y como la miden los psicólogos.

La 'ganancia', que ha sido calculada en tres puntos en el CI por década, ha sido observada en bebés, niños de preescolar, niños en edad escolar y personas adultas. La inteligencia puede aumentar o disminuir durante la adolescencia, así como varía la estructura cerebral.

Falta de motivación
Un estudio de la U. de Pensilvania (EE. UU.) encontró que un CI elevado es producto de gran inteligencia y gran motivación, mientras que uno bajo puede deberse a deficiencia en esos factores. Algunas personas se motivan más que otras cuando no hay nada en juego y el CI que arrojan las pruebas de inteligencia es menor en los que no hallan ningún incentivo en realizarla.

Fuente: EFE

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